Sergio Tarache, feminicida confeso de Katherine Gómez, llegará este martes a Lima procedente de Colombia, tras un proceso de extradición que inició con el fallo judicial del 13 de abril del año pasado y dispuso nueve meses de prisión preventiva en su contra.
Esta mañana, la Policía Nacional informó que el investigado partió de la Base Área de Antinarcóticos de la Policía de Colombia con destino a la ciudad de Leticia, desde donde arribaría en las próximas horas a la capital peruana.
Tarache Parra es imputado por los presuntos delitos contra la vida, el cuerpo y la salud en la modalidad de feminicidio agravado contra su expareja sentimental, a quien prendió fuego en plena vía pública, el 18 de marzo del año pasado.
Su llegada a Lima, tras casi un año de los hechos, es esperada por la familia de la víctima, en especial por Cynthia Machare, madre de Katherine Gómez, quien indicó a RPP que con la extradición se cierra una primera etapa en su búsqueda de justicia.
«Quisiera tenerlo en frente para hacerle una pregunta»
Cynthia Machare señaló que con la extradición del asesino de su hija cumple con la promesa que le hizo a la memoria de su primogénita y a su familia: luchar por justicia hasta el final.
«Me siento muy tranquila, de ver que mi insistencia, mi perseverancia, tiene frutos. Colombia me respaldó, me apoyó, me cumplió. Hoy se culmina el primer capítulo, se abre otro que es una nueva lucha porque le den la condena máxima, que es la cadena perpetua«, indicó en Ampliación de Noticias.
«Me siento muy ansiosa, esperé mucho tiempo por este día. También muy triste porque, a pesar de todo lo que he hecho, nada me va a devolver a mi hija; pero poco a poco se va haciendo justicia. Esa es mi única fortaleza, lo único que me mantiene de pie», añadió.
Consultada sobre la posibilidad de encarar a Sergio Tarache en el juicio, Machare dijo que siempre ha tratado de mantenerse al margen de esa eventualidad; pero en caso se dé le haría una sola pregunta.
«No me sentía capaz de enfrentarlo; pero, la verdad, quisiera tenerlo al frente y solamente hacerle una pregunta -aunque sé que no me la va a responder nunca, porque no hay justificación para lo que hizo- y es: ¿por qué le causó tanto daño a mi hija?, ¿por qué la lastimó de esa manera? Es una pregunta que nunca me va a responder, pero siempre va a estar en su mente», aseveró.
La madre de Katherine Gómez consideró que tarde o temprano, en medio de la cadena perpetua, el asesino de su hija podrá responderse esa pregunta.
«Él va a tener que vivir con eso. Somos seres humanos y tarde o temprano va a llegar el remordimiento, la culpa. Encerrado en una cárcel, poco a poco va a tener que tomar conciencia de lo que hizo», señaló.
«Él va a vivir toda su vida en una cárcel, ese es mi fin, para eso estoy luchando; porque nadie me va a devolver la tranquilidad que sentía cuando estaba mi hija, nadie me va a devolver la paz, la sonrisa de mi hija; no pude ni despedirme de mi hija, no pude abrazarla, no pude besarla porque su cuerpo estaba muy lastimado», añadió.