El Ojo de la Tormenta: El misterio de las armas

PRESENTADO POR DANTE PACHECO

El Gobierno, a través de sus ministros, ha negado en siete idiomas que las armas de las mafias delincuenciales en Ecuador tengan procedencia del Perú; particularmente, no aceptan que tengan que ver con el Ejército, sin embargo, como en toda situación, es el tiempo quien finalmente pone fin a la controversia, en este caso ya se empiezan a revelar algunas cosas que son más que pruebas para determinar que, en nuestro país, tenemos mucho por investigar al respecto.

Los últimos informes periodísticos dan cuenta que el arma que fue utilizada para asesinar a un candidato a la presidencia del Ecuador tenía procedencia peruana, así lo ha declarado públicamente un alto oficial quien señaló que, a diferencia de hace años, cuando las armas para el mercado negro provenían del país norteño, hoy las cosas se han invertido, y ahora el tráfico es, del Perú a Ecuador. Pero eso no ha sido todo, pues acaban de capturar a un suboficial que, a la vez, tenía relaciones con un oficial del ejército, con arma de fuego y municiones que pertenecen a las fuerzas armadas y que formaban parte del material bélico que vendían a las mafias criminales.

Una investigación más profusa indica que se utilizan empresas formales para importar armas de caza o de uso deportivo, las mismas que son adaptadas y luego trasladas al vecino país; es precisamente una de estas armas las que se utilizó para el homicidio del excandidato, es decir que se trae formalmente desde EE. UU. y luego, desde aquí, sale a formar parte de las huestes del mal. En Norteamérica cuestan setecientos dólares, en el Perú, mil quinientos, y hay mafias que suelen pagar hasta diez mil dólares a través del mercado negro. En el segundo caso, también se ha puesto al descubierto que un grupo criminal se apropia de las armas del Ejército o de las Fuerzas Armadas, y se las comercializa con esas mafias, es decir, que abastecen al crimen local como a las mafias extranjeras; sin embargo, aún las autoridades persisten en declarar que, las armas que utilizan los criminales no son de origen peruano. En nuestro país, para nadie es un secreto que armas oficiales, como granadas, revólver, fusiles, etc., que decomisan de manos de la delincuencia, tienen origen o procedencia de nuestras instituciones armadas.

La verdad es que no se puede tapar el sol con un solo dedo, tenemos que aceptar como realidad que la corrupción ha terminado por corromper a nuestras instituciones tutelares y que, bajo esa ese manto oscuro y sangriento, salen las armas que son comercializadas directamente o que se trata de desviar a través del mercado negro. El Gobierno debe reconocer lo que ahora es evidente y que ponga al descubierto a quienes trafican desde las Fuerzas Armadas, material bélico, fusiles, granadas y municiones. La verdad deber abrirse paso, caiga quien caiga, y le duela a quien le duela.

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