POR DANTE PACHECO:
Los últimos destapes que envuelven a Fiscales que en su momento estuvieron al frente de casos importantes en materia de corrupción, como Domingo Pérez o Rafael Vela, los mismos que a la luz de las últimas investigaciones tenían arreglos bajo la mesa con cierto sector del periodismo, ha dejado en claro que autoridades que mezclan el tema judicial con la política utilizaban determinados medios de prensa para sus fines inconfesables, saltando el nombre de IDL el mismo que es sinónimo de Gustavo Gorriti, un comunicador cuestionado en los últimos tiempos por utilizar el poder de la información para canjear primicias y para, directa o indirectamente mantener en jaque a ciertos personajes.
Las últimas revelaciones no solo hablan de la ex Fiscal de la Nación, de jueces y magistrados, ahora resulta que un personaje que procura beneficios con la colaboración eficaz, ha señalado que Domingo Pérez contacto´ con Gorriti para cercar al ex Presidente Alan García Pérez cuando llegó de Europa para enfrentar un tema judicial pendiente. Así como ese caso, existirían muchos donde IDL se convirtió en favorito de Domingo Pérez y del propio Vela con la finalidad de manejar estratégicamente sus temas más emblemáticos.
Estas revelaciones confirman que la justicia se politizó y que el llamado cuarto poder -el periodismo- se convirtió en un simple cuarto de poder, pero para satisfacer intereses personales, por eso hoy se comprueba cómo es que el tal Gorriti se daba el lujo de presionar, manipular a poderosos jueces y fiscales… el poder tras bambalinas para empoderar a quienes solo piensan en sus intereses personales o de grupos, pero nunca en favor del pueblo. Cuidado, porque ese mismo poder está en provincias donde se utiliza para chantajear y extorsionar a políticos y aún a empresarios, además de producir a mermeleros al por mayor. Dios nos libre de esa prensa que se viste de oveja pero que detrás de su pelaje esta encaramado el lobo feroz.