Un mal que se parece al cáncer

Por Dante Pacheco:

Uno de los problemas heredados de gestiones anteriores es la mala costumbre de cerrar las calles para realizar cualquier tipo de eventos, cumpleaños, polladas, velorios, etc., nadie pide permiso, los vecinos solo se toman el trabajo de colocar sus sillas o mesas, en algunos casos los toldos y lo necesario para evitar la circulación de los vehículos, es decir que no existe autorización municipal ni mucho menos fiscalización para evitar tales circunstancias, o sea que desde ese punto de vista, Huaral se convierte en tierra de nadie.

En la mayoría de los casos este tipo de mala costumbre se produce en los alrededores del centro, pero ahora se están dando situaciones preocupantes en el sentido que también cierran las calles céntricas y vías de principal circulación, generando un caos terrible en perjuicio del tránsito y de los vecinos en general. Ahora, como es de dominio público, todos sabemos que el alquiler de sillas y de toldos no es barato, por lo que surge la pregunta, si se tiene dinero para gastar en toldos, sillas, etc. ¿Por qué razón no se alquila un local?… tal parece que lo que prima es la costumbre y que ello se ha normalizado al punto de que ni siquiera las autoridades perciben que se trata de un mal que no puede seguir. Lo peor de todo es que en el caso de actividades festivas, los organizadores instalan equipos de sonido en plena vía pública y que el ruido genera gran malestar a la población del entorno, pero igual no se aprecia jamás a los fiscalizadores o si llegan solo se limitan a mirar o tal vez  llegar a algún acuerdo con los organizadores y luego desaparecen dejando a los vecinos con problemas de transitabilidad y la bulla del equipo de sonido hasta la hora que a los dueños de la fiesta les da la gana.

No debiera haber justificación para permitir anomalías de esta naturaleza y para ello se requiere el ejercicio de la autoridad a través de los órganos competentes, las calles son para el tránsito vehicular y peatonal, las calles no son espacios para cerrarlos, en todo caso su uso de ser necesario se debe contar con la autorización municipal y con todas las medidas complementarias para evitar problemas… este cáncer debe ser desarraigado de raíz y para ello se requiere de que el área de Fiscalización actúe como corresponde y no se limite a enfrentarse solamente al tema ambulatorio. Los huaralinos tenemos el derecho de disfrutar de nuestros espacios libres. Un problema adicional es relacionado al control de fiscalizadores e inspectores de tránsito sobre aquellos que en los alrededores de la ciudad han convertido las veredas en estacionamiento de mototaxis, los dueños de estos vehículos se colocan en toda la acera impidiendo el paso de los peatones quienes obligatoriamente tienen que descender a la pista porque no les queda de otra. El orden no debe limitarse al centro de la ciudad, los vecinos de los alrededores también se merecen respeto.

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