En Barranco, muchas de las antiguas edificaciones, lejos de enaltecer la cultura, fomentan la inseguridad ciudadana, como es el caso de una casona de 112 años de antigüedad que se derrumbó durante la madrugada de este sábado. Este hecho ocurrió en el pasaje Zepita, que conecta al Puente de los Suspiros y lleva a la zona la Bajada de Baños.
Al respecto, la Municipalidad de Barranco informó que dos personas ancianas que estaban en el lugar fueron puestas a buen recaudo. Según información preliminar, una avería en la tubería originó una filtración que socavó las bases de este predio que le pertenece a la familia Vega Posada. El jirón Zepita fue cerrado para atender la emergencia.
“Los propietarios reportan que realizaron la reparación correspondiente, pero continuó la fuga, lo cual originó que el suelo donde se apoya la vivienda se humedezca y se ponga inestable”, señaló el ingeniero Martín Celis, gerente de Defensa Civil de la Municipalidad de Barranco, a Canal N. No se registraron daños personales, solo materiales.
Un peligro latente
Cabe señalar que el predio de 400 metros cuadrados, construido en 1911, fue declarado patrimonio. Barranco es uno de los distritos más emblemáticos de la ciudad de Lima, pero también posee otra cara menos turística y más preocupante, ya que las casonas se caen de a poco y representan un peligro latente.