Relaciones sexuales tempranas, alarman en Huaral

EL OJO DE LA TORMENTA: PRESENTADO POR DANTE PACHECO

Muy al margen de que las cifras son reveladoras, en el país tenemos índices de maternidad infantil que provocan estupor y muy seria preocupación, como que tenemos en promedio un embarazo infantil por día, entre los once y catorce años de edad y obviamente Huaral no es la excepción.

Recientemente se conoció el caso de una escolar del quinto de primaria que esta embarazada de cinco meses y pertenece a un importante centro educativo, sin contar con el acoso sexual, los tocamientos y las violaciones que nunca se denuncian en su totalidad y donde lamentablemente tiene mucho que ver el entorno familiar, papá, tío, primo, padrastro, vecino, etc. Aún también malos docentes.

Esta situación tiene que obligar a que las autoridades escolares pongan las barbas en remojo porque si bien es cierto que el problema viene de casa, sea por mala formación, promiscuidad o ignorancia, quienes tienen la capacidad de detectar situaciones extrañas en los niños o niñas son precisamente los profesores o profesoras, no obstante muchos son ajenos a las señales que dan a modo de mensaje los menores que sufren algún tipo de acoso o ultraje y de aquellos que ven las señales, son pocos los que acuden a las áreas de sicología de los colegios o simplemente no se quieren involucrar en el problema, pero frente a la grave situación es hora de que los directores coordinen con los docentes para asumir el rol que les corresponde, en defensa de estos menores, niñas que son agredidas de enfermos sexuales que ven en ellas indefensas víctimas, a veces con la complicidad de padres o madres temerosas o que se hacen cómplices porque los agresores son familia cercana.

La UGEL 10 ya no es una entidad tutelar, en realidad se ha convertido en cómplice de todo lo que pasa, por su decidía e indiferencia, así todos los huaralinos lo pudimos apreciar por la forma en que enfrentó el problema del colegio carmelita, donde todas las denuncias del escándalo quedaron prácticamente en nada o simplemente las autoridades educativas se hicieron los de la vista gorda, o como ocurrió con un docente andresino que luego de ser puesto a disposición del ente rector, ahora también se juega al olvido o como alguien lo dijo, esperar que las aguas se calmen para que el problema también pase al olvido, es decir que la víctima no podrá ver la sanción ejemplar que se merecen sus agresores.

En el último caso se habla de que el agresor de la niña embarazada sería un joven que sufre retardo mental, cosa que no creemos y que mas bien ese argumento pretendería ocultar al verdadero autor del execrable hecho.

Basta de agredir sexualmente a nuestras niñas y niños… padres, maestros y autoridades tienen la responsabilidad de enfrentar este serio problema.

Deja un comentario