En El Agustino, una madre vive momentos de angustia y frustración. Su hija de tan solo tres años terminó con el brazo roto tras un incidente ocurrido luego de asistir a su colegio el pasado 18 de octubre.
La madre, identificada como Saraí, denunció que se enteró de la lesión de su hija no a través de la dirección del colegio, sino por una vendedora de dulces que se ubica en las afueras de la institución educativa.
Tras el incidente, la menor fue trasladada hasta el Hospital de Emergencias Pediátricas. Allí, la madre intentó obtener una explicación de los directivos de la institución educativa, quienes, según ella, cambiaron hasta tres veces su versión de los hechos.
INCIDENTE FUE DERIVADO A LA UGEL
Días después, la pequeña narró que fue un compañero quien le habría empujado. Un equipo de Panamericana Televisión buscó una respuesta de la Directora Blanca Justo, pero se informó que el incidente ya había sido derivado a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL).