A través de sus redes sociales, el hombre implicado decidió compartir el video que evidenciaba el maltrato hacia Doki, un perrito de cuatro años. Él señaló que era un tipo de arrebato contra la dueña del can por no hacer caso a sus quejas de evitar que miccione o haga otras de sus necesidad en el frontis de su vivienda. Esto sucedió en Santander, Colombia.
«Aquí se lo dejo yo amarrado para que ella venga (la dueña) y vea cómo se amarra un perrito», señaló el hombre.
La dueña de Doki, Elizabeth Celis, se mostró indignada y reveló que su can logró liberarse por sí solo.
Ante el hecho de maltrato animal, la Policía llegó al lugar para detener al hombre, cuyo nombre se mantiene en reserva.
La médica veterinaria que atendió al can contó que el animal llegó con un tema de maltrato emocional, tembloroso y con el ritmo cardíaco aumentado