Un camión repleto de lo que sería carne equinos (caballo y burro) en pésimas condiciones fue intervenido, cuando estuvo a punto de comercializarlo en mercados de la ciudad.
Tras la alerta, rápidamente la Policía detuvo a los ocupantes del camión (chofer y copiloto) e incautó toda la mercancía para frustrar la comercialización, la cual pondría en riesgo la salud pública.