Chibolín resultó ser el rey de la “mermelada”

Por Dante Pacheco:

Andrés Hurtado, el personaje televisivo que se inició en el mundo de las comunicaciones como cómico y que de Pronto se encumbró hasta contar con un programa propio en Panamericana, también llegó a convertirse en el rey de los “mérmemelos” y aunque no sabemos de quién o quiénes aprendió ahora se sabe que se fijó un objetivo y no le importó pisotear principios ni manejarse en el marco de la ética para lograr sus fines, es decir, la acumulación de dinero.

Es lamentable que hoy conozcamos cómo es que se aprovechó de su poder como comunicador para arrastrar a numerosos personajes en su afán y cómo se hizo de propiedades, de dinero y de mucho más a nombre de las personas más necesitadas, lo que hoy le permite vivir a todo lujo y sostener a sus hijas cómodamente y sin problemas en Norteamérica. Bajo ese pretexto le regalaban lujosos automóviles, o dinero en efectivo arriba de un millón de soles por cada personaje captado, pero además se le vincula con conocidos narcotraficantes y mineros informales, todo ello lo llevará, a no dudarlo a una investigación a cargo de la Fiscalía.

Uno de los hechos más indignantes es lo que hizo con Pedro Castillo cuando el ex presidente le entregó un cheque por más de cuatro mil millones de soles, supuestamente para construir hospitales para tratamiento del cáncer.

Todos los peruanos supimos luego de que fue una estafa, pero lo que hoy se sabe con certeza es de que estaba hecho ChibolÍn para lograr sus propósitos en este caso llevó a Palacio de Gobierno a niños que no padecían cáncer, que los presentó con el cabello recortado para apariencia de estar enfermos y que eso mismo habría hecho para otros casos, por lo que las personas lo ayudaban con miles y millones de soles que en parte nunca fueron utilizados para el fin que pregonaba, pero además se dedicó a gestionar una serie de actos en favor de ricachones a quienes les vendía el cuento de que él no cobraba pero que si podían ayudarlo en sus campañas sociales, eso era consumado con el pedido de bienes o dinero en efectivo a modo de chantaje y en ese afán también involucró a autoridades y funcionarios del Estado, valiéndose del poder que ejercía desde Panamericana.

Chibolón está en la mira de la Fiscalía y del Poder Judicial, porque desenredando la madeja, saldrán muchos nombres de personajes conocidos que tendrán que responder mucho para justiciar el por qué le entregaban jugosas dádivas a este sujeto que provechó su condición de comunicador para hacer de las suyas.

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