Lo que parecía un final apretado ha terminado siendo más cómodo de lo que adelantaban los analistas para Donald Trump. El republicano ha tirado al tacho todos los pronósticos y ha ganado las elecciones con marcada distancia sobre Kamala Harris, su rival demócrata, después de una campaña tan turbulenta como incierta. Trump, de 78 años, volverá a la Casa Blanca para convertirse en el presidente número 47 de los Estados Unidos.
El exmandatario ha sobrepasado los 270 votos electorales que necesitaba para proclamarse ganador (al cierre de esta edición ya sumaba 291) y ha ganado también el voto popular. El republicano ha conseguido el 50.7% de los votos, es decir más de 72 millones de sufragantes le dieron su respaldo, contra el 47.5 de Harris, que sumó poco más de 61 millones de votos, y que alcanzaba ya 223 votos electorales.
Trump ha celebrado su victoria con un discurso, que a diferencia de lo que señalaba durante su campaña sonó a conciliador, en el que adelanta una era dorada para su país y promete “frenar las guerras”.
“Vamos a ayudar a nuestro país a sanar. Tenemos un país que necesita ayuda, y la necesita con urgencia. Es hora de unirnos y vamos a intentarlo. El éxito nos unirá. Yo lo he visto”, dijo el magnate a sus seguidores en West Palm Beach, Florida, rodeado de su familia.
El republicano consolidó su victoria electoral adjudicándose cinco de los siete estados clave (Georgia, Carolina del Norte, Míchigan, Wisconsin y Pensilvania), mientras que Harris no ha ganado en ninguno, y queda aún por ver quién se impone en Arizona y Nevada.
Trump ha vencido y los resultados le están otorgando, además el Senado y posiblemente la Cámara de Representantes.