Por Dante Pacheco
Resulta que las obras de saneamiento detenidas en Palpa no tuvieron que ver directamente el Gobierno Regional ni la empresa contratista, menos la Municipalidad de Aucallama y que más bien se generó por el terreno que se dispuso para la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales-PTAR-predio que era complementario al que se disponía y completar la extensión requerida.
El terreno complementario fue tomado en cuenta para adicionarlo al existente en mérito a una promesa de donación, resultando ahora que el propietario decidió retroceder en su promesa desistiendo de la donación, lamentablemente el expediente técnico incluía ese terreno para la construcción de la PTAR que forma parte de la obra integral de saneamiento de Palpa, Cruz de Matucana, La Aguada, entre otras, incluyendo el beneficio para los pueblos de Caqui; nadie se explica las razones por lo cual el donador retrocedió en su intención, tal vez alguien lo animó a que en vez de regalarlo mejor lo vendiese, aunque esto último no ha sido posible, pero como no hay mal que por bien no venga la solución mejorará el inicial proyecto.
Los técnicos fueron de la idea de que en el terreno ahora disponible se implemente una PTAR, pero con tecnología moderna que no requiere de mayor extensión de terreno y que permite tratar el agua de tal forma que se pueda reutilizar en el riego de cultivos y programas de reforestación, de modo tal que el proyecto contará con algo mucho mejor de lo que se esperaba y que no hubiese sido así de no ser porque el donador no hubiese retrocedido en su deseo de obsequiar su terreno. Los beneficiarios serán los pobladores del sector de Palpa, así como los de Caqui y aledaños.