La gobernadora regional de Lima ha vuelto a ser el centro de la controversia tras su reciente visita a Huaral, donde sus afirmaciones sobre la construcción del colegio Antonio Graña en Huando han generado un aluvión de dudas y desmentidos. Ante el alcalde provincial y autoridades educativas, la gobernadora aseguró que la obra se ejecutaría bajo la modalidad de Obras por Impuestos y estaría a cargo de la minera COLQUISIRI.
Sin embargo, fuentes cercanas a la minera COLQUISIRI han desmentido categóricamente estas declaraciones, afirmando no tener conocimiento alguno sobre el proyecto. Esta contradicción se suma a una serie de inconsistencias de la gobernadora, quien, en una entrevista posterior, mencionó a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) como responsable de la obra, para luego retractarse ambiguamente con un «sí, también» cuando se le confrontó con su versión inicial.
La situación ha llevado a la prensa local a cuestionar la veracidad de sus declaraciones y a recordar advertencias previas sobre la salud de la gobernadora. En el pasado, un director del Hospital Regional de Huacho sugirió que la gobernadora podría padecer de encefalopatía diabética, una condición que podría explicar episodios de desorientación o incoherencia.
La reiteración de afirmaciones contradictorias, o incluso falsas, ha encendido las alarmas, planteando la necesidad de verificar su condición médica y, de ser el caso, evaluar su capacidad para ejercer el cargo.
Fuente: Primera Línea