¿Chofer o perito? las extrañas bases del CAS en el hospital de Barranca

El Hospital de Barranca publicó un concurso CAS para contratar un chofer… pero exige cursos de “reentrenamiento policial” y “peritaje en accidentes de tránsito”. El sindicato advierte direccionamiento.

En un hospital donde faltan médicos, medicinas y ambulancias operativas, la administración ahora convoca concurso para contratar un chofer con perfil de policía perito. Sí, leyó bien. Entre los “conocimientos” obligatorios figuran CURSO INTENSIVO DE REENTRENAMIENTO POLICIAL Y PERITAJE EN ACCIDENTES DE TRÁNSITO, requisitos que nada tienen que ver con las tareas que el mismo documento asigna al puesto.

LO QUE DICEN LAS FUNCIONES

El cuadro de funciones es clarísimo y rutinario. Se quiere contratar a un chofer para conducir el vehículo y trasladar a funcionarios, mantener en buen estado la unidad, reportar fallas y gestionar el taller, verificar niveles de gasolina, aceite, agua, frenos y llantas, llevar agenda diaria y cumplir las disposiciones del jefe inmediato. Incluso listan como “funciones” la licencia y la tarjeta de circulación, que en realidad son requisitos documentarios. Nada sobre peritajes o entrenamiento policial.

EL OLOR A TRAFA

Pedir peritaje en accidentes y reentrenamiento policial para un chofer hospitalario no es razonable ni guarda relación con el puesto. Si el trabajo fuese de ambulancia o emergencias, lo lógico sería exigir conducción defensiva, primeros auxilios/RCP, normativa de tránsito y SOAT, mecánica básica y gestión de rutas en servicio público. En cambio, han colado requisitos que restringen la competencia y apuntan a un tipo de postulante “a medida” —por ejemplo, un ex PNP—. Eso se llama direccionamiento: moldear las reglas para que gane quien ya estaría elegido previamente.

EL SINDICATO SÍ CUMPLE SU ROL

El sindicato de trabajadores ha encendido la alarma pública y anuncia acciones para frenar el direccionamiento. Eso no es obstrucción, es función social, defender la transparencia y el derecho de la ciudadanía a un hospital administrado con criterios técnicos, no por operadores políticos. Porque en Barranca ya no es un secreto que los operadores de la gobernadora Rosa Vásquez han tomado el hospital como botín, y estas bases son un capítulo más de esa captura.

Un hospital no se administra con favores, sino con mérito, competencia y respeto a la ciudadanía. Seguiremos este caso, porque la transparencia no se mendiga, se exige.

Fuente: Contra Poder

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