Una nueva denuncia vuelve a exponer los oscuros manejos de contrataciones en el Gobierno Regional de Ayacucho. Pese a las advertencias de Estación Wari(medio que denunció este caso en Ayacucho) y a los antecedentes de irregularidades, la gestión de Wilfredo Oscorima aprobó un nuevo contrato por más de 171 mil soles a una empresa vinculada al entorno de la llamada “empresaria con suerte”, María Teresa Pillaca.
La empresa beneficiada, IVSACOR S.A.C., intenta mostrarse como un actor independiente, pero los vínculos son evidentes. Entre sus socios figura KANT GIULIO SALCEDO SAAVEDRA, hermano del yerno de Pillaca. Y AQUÍ VIENE LO MÁS PREOCUPANTE PARA HUACHO: ESTE MISMO KANT GIULIO SALCEDO SAAVEDRA ES EL REPRESENTANTE LEGAL DEL CONSORCIO QUE GANÓ LA BUENA PRO PARA LA OBRA DEL ESTADIO DE HUACHO, una obra millonaria que desde el inicio ha generado dudas, silencios y cuestionamientos.
No solo eso: Salcedo Saavedra se encuentra actualmente investigado por presuntas irregularidades dentro de esta red de empresas que, según las denuncias, habrían acumulado millones en contratos públicos gracias a aparentes vínculos familiares, direcciones compartidas y adjudicaciones direccionadas.
La orden de compra en Ayacucho fue firmada por Jhonny Huaraca, funcionario procesado por negociación incompatible y falsificación de documentos, para quien la Fiscalía pide siete años de prisión efectiva. Es decir, el mismo patrón de funcionarios cuestionados favoreciendo a empresas del mismo entorno.
Y en medio de todo esto queda una pregunta que Huacho debería hacerse: si Kant Giulio Salcedo Saavedra está involucrado en esta red y representa al consorcio del Estadio, ¿Santiago Cano sabe realmente quién está detrás de la obra? ¿O simplemente se hace el loco mientras la obra de su gestión queda en manos de un representante investigado?
Los hechos muestran un patrón que se repite: empresas relacionadas entre sí, funcionarios con antecedentes, autoridades que miran hacia otro lado y redes que parecen operar sin control. Y ahora, esa misma red que opera en Ayacucho también ha extendido sus tentáculos a Huacho.
Fuente: Diario El Chaski