Las verdades del candidato que busca reelegirse – Parte I
¡Lo que nadie debe olvidar! La gran sombra sobre la gestión de Jorge Conde Reyes sigue siendo su inexplicable decisión de llevar al Colegio de Abogados de Huaura a pelear una guerra ajena: una demanda de inconstitucionalidad a favor de clubes privados, con accionistas privados y problemas netamente particulares. ¿Qué llevó al entonces decano a convertir al CAH en escudo jurídico de intereses particulares? ¿Convicción, presión… o interés encubierto? La demanda fue un fracaso rotundo y dejó al gremio en ridículo.
Mientras los abogados clamaban por defensa laboral, capacitación real y apoyo institucional, Conde Reyes dedicó esfuerzos, recursos y la imagen del CAH a un litigio sin vínculo con la misión del colegio. Ese desvío de prioridades no solo fue incomprensible: fue una bofetada a los cientos de agremiados que sí necesitaban respaldo. ¿Por qué no mostró el mismo “entusiasmo jurídico” para proteger a los más vulnerables o para resolver los problemas internos del gremio?

El Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional (Sentencia 350/2023) terminó desnudando toda la improvisación: declaró la demanda improcedente, evidenciando fallas elementales y una falta absoluta de sustento constitucional. Ese revés dejó clara una pregunta que Conde jamás respondió: ¿qué lo movió realmente? Porque ningún decano serio arriesga la credibilidad institucional por un club de fútbol… a menos que existiera un interés que no se quiso explicar.
Hoy, mientras Conde Reyes intenta volver al decanato, muchos abogados sienten que les quieren vender la misma versión maquillada de una gestión que nunca defendió al gremio. ¿Para qué volver? ¿Para repetir aventuras legales sin sentido? ¿Para seguir usando al CAH como plataforma personal? La comunidad jurídica tiene la palabra: o se convierte en cómplice silenciosa, o pone fin a una etapa marcada por decisiones oscuras que jamás debieron tomarse en nombre del colegio.
Fuente: Central de Noticias

