Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores llegaron este lunes al tribunal federal del sur de Nueva York para comparecer, por primera vez, ante el juzgado de EE.UU., luego de que ambos fueran capturados en Caracas, el sábado pasado, y conducidos a suelo norteamericano.
La pareja fue llevada en helicóptero desde el Centro de Detención Metropolitano de Nueva York (MDC), ubicado en Brooklyn, donde permanecen detenidos, y aterrizaron en un helipuerto cerca del tribunal. A continuación, fueron trasladados en un furgón blindado hasta la sede judicia, cuya audiencia está programada para las 12.00 hora local (17.00 GMT).
Maduro ha sido requerido por la justicia del estado de Nueva York, luego de una investigación de varios años en la que se le acusa de haber utilizado su posición como jefe del Gobierno venezolano para el narcotráfico. ¿Cuáles son los cargos precisos que se le imputa?
Los cargos contra Maduro
La fiscal general de EE.UU., Pamela Bondi, a través de su cuenta en la red social X, precisó que Maduro Moros se encuentra inmerso en un proceso penal «relacionado con el narcotráfico a gran escala y delitos conexos que han alimentado la violencia, desestabilizado la región y contribuido directamente a la crisis de las drogas, que ha cobrado vidas estadounidenses».
En ese sentido, precisó que el exmandatario chavista «ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración».
Según detalla la acusación presentada ante el tribunal, los altos funcionarios del régimen chavista, «durante más de 25 años […], han abusado de sus cargos de confianza pública y han corrompido instituciones otrora legítimas para importar toneladas de cocaína a Estados Unidos».
«Nicolás Maduro Moros, el acusado, está al frente de esa corrupción y se ha aliado con sus cómplices para usar su autoridad obtenida ilegalmente y las instituciones que corrompió para transportar miles de toneladas de cocaína a Estados Unidos», precisa la Fiscalía.
«Desde sus inicios en el gobierno venezolano, Maduro Moros ha manchado todos los cargos públicos que ha ocupado. Como miembro de la Asamblea Nacional de Venezuela, Maduro Moros transportó grandes cantidades de cocaína bajo la protección de las fuerzas del orden venezolanas. Como Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, proporcionó pasaportes diplomáticos venezolanos a narcotraficantes y facilitó la cobertura diplomática de los aviones utilizados por los blanqueadores de dinero para repatriar el dinero del narcotráfico desde México a Venezuela», agregó.
La entidad persecutora del delito añade que Maduro, «como presidente de Venezuela y ahora gobernante de facto, permite que la corrupción impulsada por la cocaína prospere para su propio beneficio, el de los miembros de su régimen gobernante y el de su familia».
«Ahora lidera un gobierno corrupto e ilegítimo que, durante décadas, ha utilizado su poder para proteger y promover actividades ilegales, incluido el narcotráfico. Este narcotráfico ha enriquecido y consolidado a la élite política y militar venezolana, incluyendo al ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello Rondón, acusado, y al exministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, acusado», indica.
«Este narcotráfico a gran escala también ha concentrado el poder y la riqueza en manos de la familia de Maduro Moros, incluyendo a su esposa, la supuesta Primera Dama de Venezuela, Cilia Adela Flores de Maduro, acusada, y a su hijo, el diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, alias «Nicolasito», alias «El Príncipe», acusado. Este ciclo de corrupción basada en el narcotráfico llena los bolsillos de los funcionarios venezolanos y sus familias, al tiempo que beneficia a violentos narcoterroristas que operan con impunidad en suelo venezolano y que ayudan a producir, proteger y transportar toneladas de cocaína a Estados Unidos», añade.
La Fiscalía indica también que, «en diversas ocasiones desde 1999 o alrededor de esa fecha, funcionarios venezolanos, entre ellos Nicolás Maduro Moros, Diosdado Cabello Rondón y Ramón Rodríguez Chacín, los acusados, se han asociado con narcoterroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y el Tren de Aragua (TdA), incluyendo al líder del TdA, Héctor Rustenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», acusado».
«Nicolás Maduro Moros, el acusado —al igual que el expresidente Chávez antes que él— participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción en la que las poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de sus socios narcotraficantes. Las ganancias de esta actividad ilegal fluyen hacia funcionarios civiles, militares y de inteligencia corruptos, quienes operan en un sistema clientelar dirigido por los de arriba, conocido como el Cártel de los Soles, en referencia a la insignia del sol que lucen los uniformes de los altos mandos militares venezolanos», sostiene la Fiscalía.
«En resumen, Maduro Moros y sus cómplices se han asociado durante décadas con algunos de los narcotraficantes y narcoterroristas más violentos y prolíficos del mundo, y se han apoyado en funcionarios corruptos de toda la región para distribuir toneladas de cocaína a Estados Unidos», puntualiza.