Por Dante Pacheco
Muy tarde se iniciaron los trabajos de colocación de puentes modulares en reemplazo del puente rojo de Palpa, el mismo que colapsó después de más de cien años de servicio, la empresa a cargo no consideró la época de la crecida del río Chancay y colocó un puente provisional que hace apenas unos días también resultó dañado, dejando sin el paso de vehículos y peatones en ese sector.
El puente Rojo se construyó por los años 1870 para permitir el paso del tren que unía Palpa con el Puerto de Chancay y que se utilizó para el traslado de algodón de la fábrica desmotadora que tenían los dueños de la hacienda. Posteriormente, cuando dejó de funcionar el ferrocarril por los años 60, este puente fue utilizado por los vehículos motorizados que se las ingeniaron para permitir el cruce del río, así permaneció por décadas hasta que en la gestión del Gobierno Regional de Nelson Chui decidió asfaltar la carretera Huaral – Palpa y con ello mejorar las condiciones de la plataforma del puente en favor de la transitabilidad; no obstante a ello, la infraestructura del mencionado puente cumplió su ciclo y terminó por colapsar, obligando a que los organismos del MTC, por gestión de los gobiernos locales, exigiesen la construcción de un nuevo puente, asunto que al momento no se ha logrado pero que se dispuso la colocación de dos puentes modulares, con cuatro carriles en total, dos de ida y dos de vuelta.
Lastimosamente no se midieron los tiempos y llegó la crecida del río y el puente provisional ya no puede servir ni a los peatones ni a los vehículos, lo que provoco el reclamo generalizado a fin de que se pueda dar alguna alternativa de solución y evitar que los vecinos de Pueblo Libre ni los de Palpa queden aislados. Entretanto se espera que los puentes modulares sean colocados en la brevedad posible y se termine con la pesadilla que tienen los transportistas al tener que seguir otra larga ruta para conectarse con los pueblos de Palpa afectados por el problema.