Mañana viernes 15 de enero, la Sala Penal de Apelaciones de Piura definirá el futuro legal del suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP) Elvis Miranda, quien enfrenta desde hace siete años un proceso judicial por haber abatido a un delincuente durante una intervención policial. El caso, que ha generado amplio debate público, vuelve a colocarse en el centro de la agenda nacional por sus posibles implicancias legales y operativas para la actuación policial.
El proceso se remonta al 13 de enero de 2019, cuando Miranda participó en una intervención que derivó en una persecución en la ciudad de Piura. Según la defensa, durante el operativo el efectivo policial hizo uso de su arma de reglamento al percibir una amenaza directa. En conversación con Latina Noticias, el general Máximo Ramírez, defensor de la PNP, sostuvo que el suboficial actuó conforme a ley al señalar que “Elvis Miranda observa que la persona que está en la parte posterior del vehículo hace un ademán de querer sacar un arma y dispararle a él”, motivo por el cual decidió disparar tras dar la voz de alto.
El caso llega a esta nueva etapa luego de un largo proceso judicial que incluyó la detención preventiva del suboficial por un mes y una absolución dictada en 2025. Sin embargo, pese a ese fallo, el Ministerio Público decidió apelar, lo que mantiene en incertidumbre la situación legal de Miranda y de su familia.
Proceso prolongado y apelación fiscal
La apelación presentada por la Fiscalía ha sido duramente cuestionada por la defensa legal del policía. El abogado Sergio Huamán afirmó que existe una insistencia reiterada por parte del Ministerio Público en criminalizar la actuación del suboficial. “He podido percibir en carne propia que la Fiscalía, lejos de haber variado de fiscales que han perseguido este caso, insista, insista, insista con la criminalización de la conducta de Elvis Miranda”, declaró para el citado medio.
Desde la perspectiva de la defensa, la conducta del suboficial estuvo debidamente justificada en el marco de sus funciones. Huamán sostuvo que se trató de una acción proporcional frente a una amenaza concreta, señalando que fue una “conducta debidamente justificada de Elvis Miranda”, acorde con el rol de resguardo del orden interno que cumple la Policía Nacional.
El general Ramírez también advirtió sobre las consecuencias institucionales que podría generar un fallo adverso. En su opinión, incluso una absolución acompañada de una reparación civil sentaría un precedente negativo. “Imagínense si yo estoy absuelto y me van a obligar a que yo pague 20 mil soles por haber matado a un delincuente”, expresó, cuestionando el mensaje que ello enviaría a los efectivos en operaciones de riesgo.
Riesgo de sanciones y separación de la PNP
Uno de los escenarios que más preocupa a la defensa es que, si la Sala Penal de Apelaciones falla a favor del Ministerio Público, Elvis Miranda no solo enfrente una eventual pena de cárcel, sino que también quede fuera de la institución policial. Esta posibilidad ha encendido las alertas dentro de la Defensoría de la PNP, que evalúa acciones legales adicionales, como la presentación de un hábeas corpus.
“Bueno, tendremos que nosotros hacer, de repente, un hábeas corpus, porque no puede imponerse a Elvis Miranda ningún tipo de multa”, afirmó el general Ramírez, al insistir en que el suboficial actuó en cumplimiento del deber y bajo los protocolos establecidos.
La Defensoría de la Policía informó, además, que tiene a su cargo al menos 10 casos similares de agentes que utilizaron su arma de reglamento durante intervenciones. Según Ramírez, “hemos tenido 10 casos de que policías han abatido delincuentes” y, en todos ellos, se ha logrado que los efectivos permanezcan en libertad.
Tras cinco años de proceso, la Fiscalía ha solicitado una condena de tres años de prisión efectiva para Miranda Rojas. (Composición: Infobae / Andina)
Impacto familiar y comparación con otro caso
Más allá de la situación legal, el proceso ha tenido un fuerte impacto personal y familiar. La esposa de Elvis Miranda, actualmente embarazada, expresó su indignación por la duración del caso y las consecuencias que ha tenido para su familia. “Cuando la justicia demora, ya no es justicia. A Elvis nadie le va a devolver el mes que estuvo en prisión. Nadie”, declaró visiblemente afectada.
El caso también ha sido comparado con situaciones recientes en las que un policía de civil que abatió a un delincuente en Comas recibió reconocimientos institucionales. Días atrás, el presidente José Jerí, otorgó un ascenso excepcional al suboficial Erickson Pozo por abatir a un sicario, hecho que ha reavivado el debate sobre la coherencia en el tratamiento judicial y administrativo de este tipo de intervenciones policiales.