La necesidad de parques industriales

Por Rey Salvador Jara

Pensar la industrialización de la provincia de Huaral es un ejercicio técnico o económico y un acto de responsabilidad ética y territorial. Durante años, hemos observado cómo nuestra provincia produce con esfuerzo, pero entrega fuera de su territorio el valor de lo que genera. La materia prima sale, pero el empleo, la transformación y la renta se quedan lejos de nuestras comunidades.

Desde una mirada filosófica, el desarrollo no puede entenderse solo como crecimiento, sino como capacidad de un territorio para transformar su propia realidad. En ese sentido, la creación de parques industriales y agroindustriales en Huaral se convierte en una necesidad histórica: no para competir sin sentido, sino para equilibrar lo rural y lo urbano, lo productivo y lo humano.

La geopolítica del territorio nos enseña que ningún espacio se desarrolla por azar. Los parques industriales no deben pensarse desde la improvisación ni desde el centralismo, sino desde una lectura honesta de nuestra geografía diversa: la zona altoandina, la zona intermedia y la costa. Allí está la clave. Ubicar estos espacios productivos implica decidir qué provincia queremos ser y a quiénes queremos integrar al desarrollo.

Los futuros candidatos a la alcaldía provincial tienen el deber de ir más allá del discurso. Deben preguntarse seriamente dónde ubicar estos parques para no excluir a las comunidades campesinas, y cómo construirlos para que no se conviertan en enclaves aislados, sino en verdaderos motores de empleo, capacitación y dignidad laboral. Un parque industrial bien pensado conecta caminos, optimiza el agua, articula saberes locales y devuelve esperanza al territorio.

Huaral no necesita promesas grandilocuentes; necesita visión, planificación y coherencia. Industrializar no significa perder identidad, sino fortalecerla, transformando nuestros productos sin desarraigar a nuestra gente. Crear parques industriales es, en el fondo, un acto de confianza en la capacidad de la provincia para construir su propio futuro, desde sus raíces y con una mirada de largo plazo.

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