Pese a que el pedido de sanción por presunta infracción «Muy Grave» duerme el sueño de los justos desde hace ocho meses, la sede central de la Contraloría ha tenido que intervenir para exigir respuestas a la Gerencia Regional de Lima Provincias.
En un hecho que roza lo inaudito y levanta serias sospechas sobre la imparcialidad del control gubernamental en Huacho, la Gerencia Regional de Control de Lima Provincias se encuentra hoy bajo la lupa. ¿La razón? El extraño «congelamiento» de una denuncia interpuesta el pasado 6 de junio de 2025 contra la consejera regional Limsay Andrea Bernal Quinteros.
Ocho meses de silencio cómplice
La historia comenzó cuando el ciudadano Carlos Fernando Cerna Camino solicitó formalmente la inhabilitación de la consejera Bernal Quinteros. La acusación es de calibre mayor: la presunta comisión de conductas infractoras MUY GRAVES, tipificadas en los numerales 20 y 21 del artículo 46 de la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Control.
El trasfondo de la denuncia apunta a un presunto caso de nepotismo. Según los actuados, la consejera habría omitido en sus declaraciones juradas el nombre del esposo de su hermana, quien se desempeña como funcionario en el Gobierno Regional de Lima; precisamente la institución que ella, por mandato legal, está obligada a fiscalizar.
El documento que «desnuda» la inacción
Tras meses de inactividad en la oficina de Huacho, la sede central de la Contraloría en Lima ha tenido que tomar cartas en el asunto. A través del Memorando N° 000694-2026-CG/UTAIP, fechado el 25 de febrero de 2026, la Unidad de Transparencia le «jala las orejas» a la Gerencia Regional.
El documento oficial, firmado por Maritza Huaman Arce, es lapidario: remite el expediente N° 0820260163192 a la oficina de Lima Provincias, recordándole a la gerente regional (e), Carmen Ybeth Bazan Guerra, que la información solicitada sobre este caso «se encuentra en el ámbito a su cargo».
En términos sencillos: la oficina central le dice a la oficina regional que ellos tienen la data, ellos tienen la competencia y que ya es hora de que dejen de dar vueltas y respondan directamente al ciudadano.
Un patrón de impunidad en Huacho
Este no parece ser un caso aislado. La sombra de la ineficiencia persigue a la oficina regional de la Contraloría en Lima Provincias. Ya en enero de 2024, una denuncia similar contra una abogada por doble percepción de sueldos en municipalidades terminó en el archivo del olvido, sin sanción ni pronunciamiento.
¿Por qué no se mueve un solo papel cuando se trata de altos funcionarios regionales? Mientras el ciudadano espera justicia y transparencia, los expedientes parecen quedar atrapados en un laberinto burocrático que solo favorece a los denunciados.
Fuente: Diario El Chaski