ANP: Ataque a la prensa desde Despacho Presidencial revela ausencia de transparencia y rendición de cuentas

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) expresa su profunda preocupación frente a los comunicados emitidos por el Despacho Presidencial, en respuesta a informes periodísticos vinculados a la contratación de jóvenes profesionales en la Administración Pública. En los mismos se ataca y estigmatiza a la prensa en un claro intento de evadir la transparencia y rendición de cuentas sobre un hecho de indudable interés público.

La ANP advierte, con especial gravedad, que el comunicado originalmente difundido por la Presidencia de la República, que incluía el anuncio de evaluar “las acciones legales correspondientes”, fue posteriormente retirado y reemplazado por una versión distinta, sin explicación pública ni aclaración oficial. Esta práctica afecta los principios de transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad institucional, y evidencia una conducta errática frente al escrutinio ciudadano y periodístico.

Si bien el nuevo comunicado intenta atenuar el tono del mensaje inicial, mantiene una narrativa que descalifica la labor periodística al atribuirle intencionalidad maliciosa y carácter tendencioso a la cobertura de hechos que son, de manera indiscutible, de interés público. En un sistema democrático, el poder político no puede juzgar ni estigmatizar el enfoque editorial de los medios.

La ANP recuerda que la contratación de personal en el entorno presidencial, los procedimientos administrativos seguidos y las condiciones en que se desarrollan dichas contrataciones son materias legítimas de fiscalización pública, al involucrar recursos del Estado y el ejercicio del poder. Pretender sustraer estos temas del debate público vulnera el derecho de la ciudadanía a estar informada.

Resulta igualmente preocupante que, tanto en el comunicado retirado como en el texto posteriormente difundido, se insista en desplazar el foco del debate, colocando al poder político como víctima y al periodismo como agresor, en lugar de responder con información verificable, documentación pública y explicaciones transparentes.

La ANP rechaza, además, el uso instrumental de causas legítimas como la defensa de la dignidad de las mujeres y de las personas jóvenes para desacreditar la labor periodística y limitar el control democrático. La defensa de derechos no puede ser utilizada como argumento para inhibir la fiscalización ni para desacreditar a la prensa.

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú exhorta al Poder Ejecutivo, bajo el actual mandato del presidente José Jerí, a cesar cualquier práctica de intimidación, condicionamiento o deslegitimación del trabajo periodístico -como las observadas en gestiones anteriores-, y exige el respeto irrestricto a las libertades informativas.

Zuliana Lainez, presidenta de la ANP: “Este es el año más letal contra el periodismo”

En entrevista con La República, Zuliana Laines, presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas (ANP), advierte sobre el grave deterioro de la libertad de prensa en el país, marcado por el asesinato de cuatro periodistas en lo que va del año, la impunidad en las investigaciones y un Estado que —según afirma— no está respondiendo con la urgencia ni la contundencia que estos crímenes exigen. Laines analiza los patrones detrás de estos ataques, cuestiona la actuación de la Fiscalía y el Gobierno, y alerta sobre el mensaje de miedo y silenciamiento que hoy enfrentan, especialmente, los periodistas de regiones.

Ya son cuatro periodistas asesinados por ejercer su profesión. Es un número realmente preocupante, creo que desde los 90 no veíamos esta escala de violencia contra la prensa

Sí, de hecho, creo que el siglo reciente es la cifra más alta de periodistas asesinados en Perú. No teníamos asesinatos desde hace ocho años. Y claro, tener cuatro hace que la cifra sea la más elevada desde el inicio de este siglo. Y eso complica mucho y más entrando a un año electoral.

Sobre todo, porque hay un patrón que se está siguiendo: son periodistas que se dedicaban a investigar actos de corrupción en sus provincias

De hecho, nosotros decíamos, con los tres primeros casos, ahora se suma el de Mitzar, que tiene la misma tipología de que había cuatro cosas comunes entre todos los casos: una, de que era sicariato. En ninguno de los cuatro casos podrían decir de que ha sido delincuencia, que le han querido robar. El móvil del robo está descartado en los casos, porque ni a Gastón Medina, ni a Raúl Celis, ni a Fernando Núñez, ni a Mitzar Castillejos, no les han quitado los vehículos donde se desplazaban, ni sus móviles, nada.

El robo está absolutamente descartado. Dos, son periodistas de regiones, los cuatro eran periodistas en activo, estaban haciendo periodismo y de hecho eran muy críticos con las autoridades locales, regionales de sus zonas. Solo basta mirar sus plataformas informativas para constatar y testimoniar que eran muy críticos que es lo que le toca hacer el periodismo.

Tres, los cuatro fueron asesinados o saliendo de sus domicilios, como en el caso de Mitzaar, a conducir su programa informativo, o volviendo de una cobertura periodística, como fue el caso de Fernando Núñez. Y cuarto, en ninguno de los casos hay resultados concretos de las investigaciones, las fiscalías de Derechos Humanos en ningún momento han dicho, se está investigando este móvil del crimen.

En el caso de Fernando Núñez detuvieron un menor de edad que dijeron que había sido el que apretó el gatillo y luego lo tuvieron que liberar. Y hace un par de días lo han vuelto a detener por mandato judicial. En el caso de Gastón Medina hay un sicario preso. Pero dijeron que habían ubicado a otros de la red de sicarios en Chile y nunca se supo nada del proceso de extradición. Entonces, son como apariciones muy para la pantalla, pero no hay resultados concretos ni de las investigaciones, ni del móvil del crimen.

Y en esos casos, quienes pagan a sicarios para asesinar a colegas, tienen claro que no van a pagar ante la justicia o se van a sentar frente a un tribunal porque no hay una investigación diligente.

¿Y a qué podría deberse esto? Que la Fiscalía no esté actuando tal vez conforme debería hacerlo

Yo creo que hay procesos demasiado burocratizados en el país. De verdad, cuando se dice que Perú es un estado fallido, no falta razón en eso. Por ejemplo, la actuación de la Fiscalía en el caso de Mitzar: su cuerpo lo sacaron del hospital anoche, lo llevaron a la morgue de Lima. Y son las 11 de la mañana y su familia no se puede llevar el cuerpo. Y esto es actuación de la Fiscalía. Hemos hablado con la Fiscalía en Lima, pidiéndoles que por favor prioricen el caso. Es un cuerpo que va a ser desplazado a Aguaytía, y lo que te dicen es: pero este caso lo está llevando la Fiscalía de Derechos Humanos de Ucayali y aquí va a haber un personal que lo va a apoyar, pero depende de Ucayali. Entonces te preguntas, ¿no tienen protocolos para actuar de emergencia ante estos casos? O con el propio traslado de Mitzar a Lima tras ponerse grave en Tingo María. Lo trasladan aquí por la presión que hemos hecho sus colegas, porque si no, te aseguro que hubiera fallecido en Tingo María al segundo o tercer día que hicimos el reclamo. Y cuando lo trasladan lo hacen por tierra, porque te dicen que la pista del aeropuerto de Tingo María estaba en mantenimiento todo el mes de diciembre. Se hicieron 11 horas en ambulancia, cuando lo más lógico hubiera sido que lo trasladen a Huánuco y que del aeropuerto de Huánuco lo trasladen a Lima. Y lo que nos decían era: no,
pero para que pueda salir de Huánuco la referencia la tendría que aceptar el hospital de Huánuco, y recién ahí puede pedir avión desde Huánuco.

Entonces es un nivel de burocracia que estanca absolutamente toda la posibilidad de, primero salvarle la vida a alguien y que un proceso de investigación funcione. La Asociación Nacional de Periodistas, el Consejo de la Prensa Peruana y el IPYS; cuando llegaron a asesinar a Raúl Celis, el segundo periodista este año; tuvimos una reunión con la fiscal coordinadora de las Fiscalías de Derechos Humanos. Y le dijimos que queríamos saber en qué están las investigaciones sin vulnerar el secreto sumario. Pero tienen que decirnos e informarle a las familias por lo menos en qué van las investigaciones y si no avanzan, decir que está fallando para que no avance.

Ellos en un momento nos dijeron: es que a veces nosotros pedimos alguna diligencia y la policía no tiene personal capacitado para llevar adelante este tipo de diligencias. Entonces es un problema estructural en el Estado. Y a veces hacen cosas que son mucho más lesivas, que son conferencias de prensa para decir ya atrapamos a este sicario, está pasando tal cosa, cuando no hay en realidad una evolución clara del proceso de investigación por falta de personal, falta de asignación de recursos.

La fiscal de Derechos Humanos que estaba viendo el caso de Gastón Medina en ICA nos decía: bueno, pero para mí a veces es difícil porque yo en realidad opero desde Pisco, entonces cada vez que hay diligencias tengo que trasladarme hasta ICA, y eso hace que la respuesta a veces no sea tan inmediata. Si yo pudiera operar desde ICA sería diferente.

O en el caso de Raúl Celis nos decían: bueno, es que el caso lo asumió primero una fiscalía penal y luego la trasladó a una fiscalía de derechos humanos, que es la que corresponde cuando se trata de periodistas. Y claro, ya se había perdido un montón del proceso entre el traslado. El nuevo fiscal empezó casi en el aire y por eso probablemente esa sea la investigación que tiene el menor avance de todas las demás. Entonces hay un estado fallido frente a estos casos. Hay falta de personal especializado y hay como un temperamento de querer mostrar resultados cuando no son resultados reales de esos procesos de investigación y eso le hace peor a los casos. Porque ya con lo de Fernando Nuñez, la propia familia del periodista de Pacasmayo nos decía a este menor de edad que lo han detenido. En realidad, lo han detenido por otras cosas. Lo han tenido que liberar días después, ahora lo han vuelto a capturar. Pero eso le genera muchas dudas a la familia de si la investigación está avanzando de manera seria o no.

¿Y el Gobierno cómo está actuando ante esta situación?

Creemos que hay una desafección absoluta del Estado frente a estos casos. Perú tiene cuatro periodistas asesinados, dos de ellos en el gobierno del señor Jerí. Yo no he escuchado al presidente de la República decir una palabra sobre el asesinato de periodistas. El asesinato de periodistas, aunque sea es un acto simbólico, es un hecho grave. El mensaje cuando asesinas a un periodista y no pasa nada es grave. Perú en este momento solo está detrás de México. México es el país donde más periodistas asesinan en un año. Pero este 2025, detrás de México está Perú. Perú está por arriba de Centroamérica, está por arriba de Haití, está por arriba de Ecuador, está por arriba de Colombia. Estamos en un nivel catastrófico para el ejercicio del periodismo en el país.

Si tienes un estado que pareciera que no se entera que estas cosas están pasando o que no le da la importancia que debería darle. Además, que han asesinado periodistas de muy alto perfil en cada una de sus provincias.

Acá también viene una parte muy importante. El Congreso aprobó darle facultades legislativas al Ejecutivo. Y dentro de estas que solicitó el señor José Jerí se encuentra una que pide la creación de delito vinculado a la revelación de información reservada en investigaciones fiscales y policiales, una clara limitación para la labor periodística. Y durante todo el año se ha intentado desde el Legislativo y Ejecutivo promover leyes que limitan el trabajo de la prensa. ¿Podría tener relación con el hecho de quienes mandan a asesinar periodistas se sienten seguros de que no les va a pasar nada?

Sí, el mensaje que te dan cuatro asesinatos a periodistas en un año es primero el nivel de desprotección en la que ejercen especialmente periodistas en regiones. Porque además estas cuatro víctimas han sido periodistas de regiones, pero además se demuestra que el Estado no hace nada frente a estos hechos. En cualquier otro país el asesinato de un periodista te genera un nivel de movilización desde el gobierno central, equipos especiales para la investigación, se dispone prioridad absoluta.

Ayer a la familia de Mitzar le decían que probablemente el cuerpo esté en tres o cuatro días para poder trasladarlo a Aguaytía. Una sociedad democrática no puede permitirse ese tipo de tratamiento y ya no digo solo a un periodista, no debería permitírselo a ningún ciudadano del país. Pero el mensaje que se da es claro. Para nosotros, si es ya grave la vulneración al derecho a la vida de un periodista. Para nosotros lo que reviste igual gravedad es el mensaje que se le da a los otros colegas: no te metas con nosotros, no te metas a terrenos incómodos. Pagar o contratar a un sicario y que asesine a alguien como en el caso de Fernando Núñez, nos lo decían colegas en Pacasmayo, cuesta en la zona 300 o 400 soles.

Entonces el mensaje colectivo de querer generar miedo, temor, silencio en las y los periodistas es quizás el mensaje más grave después de la violación del derecho a la vida de estos actos. Y si el Estado no está en capacidad de responder, de responder dotando de equipos especializados, identificándose a quien sea, es porque potencialmente los autores intelectuales de estos crímenes podrían ser gente que en este momento detenta poder político en esos entornos regionales y locales.

Y a los operadores de justicia no debería temblarles la mano una vez que han cerrado sus investigaciones para señalar si el que está detrás de estos crímenes es un alcalde o es un proveedor de un gobierno local o regional. Creo que si, por lo menos se llegara a garantizar justicia en alguno de los casos, otro enemigo de la libertad de prensa se lo pensaría dos o tres veces antes de contratar un sicario. Si supieran de que el aparato del Estado es capaz de identificar a quienes mandan a asesinar a nuestros colegas.

Respecto a la represión policial que se ha visto en las movilizaciones sociales de colegas que estaban en pleno ejercicio de sus funciones, ¿qué podría comentarnos?

Cada vez que hay una convocatoria a movilización social, siempre activamos nuestro observatorio de libertad de prensa. Porque, desgraciadamente, en los últimos tres años, y habló el periodo de la señora Boluarte, el de ahora el señor Jeri; cada vez que se produce alguna movilización siempre el nivel de riesgos para quienes están en cobertura es mayor. Entre las tres jornadas que convocó la Generación Z, se registró alrededor de 50 agresiones a periodistas, perdigones, el uso de láser para intentar dañar los lentes de las cámaras, varios casos. En cobertura hay gente que a pesar de que tenía la identificación de prensa, la tiraban al piso, lo agredían o lo empujaban contra los fierros que están cercanos al Palacio Legislativo. Hay evidencias, muchas de estas cosas están en evidencia videográfica. Todos nuestros colegas, cuando un efectivo policial viene con intención de impedir el trabajo periodístico, lo primero que hace es ponerle la credencial en la cara y decir que eres prensa. Nadie podría decir que no estaban identificados. Nosotros dijimos que había un ataque deliberado a quienes estaban haciendo cobertura periodística porque era claro que lo que querían impedir era que quede registro de lo que podían ser potenciales situaciones de abuso de la fuerza. Y en su momento la policía además, y creo que eso es lo más indignante, más allá de reconocer, lo que decía era de que si los periodistas fueron golpeados no era su responsabilidad porque los periodistas no estaban en las zonas propicias. Y la policía se ha inventado esta figura de las zonas propicias en las que ellos quieren escapar a su propia responsabilidad, que es garantizar la seguridad de los periodistas en cobertura diciendo: mira, si tú no te paras en el lugar que yo dispongo o detrás nuestro, o en el espacio que yo te marco, yo ya no soy responsable de tu seguridad. Y eso es inaceptable porque el Estado está obligado a garantizar la seguridad de los periodistas en cobertura, y el Estado no te puede decir, ponte a cinco kilómetros, porque el periodismo se necesita hacer en primera línea.

Periodista asesinado en Pacasmayo denunciaba la indiferencia de las autoridades ante el avance delictivo en Trujillo, afirma la presidenta de la ANP

El crimen de Fernando Núñez Guevara ha encendido una alerta nacional. Desde su espacio digital Kamila TV Guadalupe, el periodista expuso durante años la falta de respuesta de las autoridades de La Libertad frente a la violencia que golpea a los vecinos. Hoy su voz ha sido silenciada en una emboscada que, según la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, tiene todas las señales de un ataque planificado.

Su círculo cercano reveló que Núñez había contado a las autoridades competentes que recibió amenazas telefónicas hace seis meses. Las llamadas provenían presuntamente de un penal. Pese a ello, el periodista continuó con sus denuncias públicas y sus reportajes críticos sobre extorsiones, robos y el avance de bandas criminales.

La presidenta de la ANP, Zuliana Lainez advirtió que los primeros indicios apuntan a un asesinato por encargo. Fue acribillado cuando Núñez se desplazaba en su motocicleta. Los atacantes le dispararon a quemarropa y huyeron sin llevarse nada. Para la ANP, este detalle evidencia que no se trató de un robo, sino de una ejecución destinada a silenciar su trabajo.

El gremio periodístico exige que el crimen no quede impune y que las autoridades esclarezcan quién ordenó y quién ejecutó el ataque. La muerte de Núñez se suma a la creciente lista de periodistas en zonas vulnerables que, a pesar de las amenazas a sus amigos, familiares y círculo cercano, siguen informando a su pueblo.

ANP, 97 años en pie: Libertad, dignidad y solidaridad

Cada aniversario de la ANP es más que una fecha conmemorativa: es un acto de reafirmación de principios. Esta organización, fundada en 1928, nació de la necesidad de defender la libertad de prensa, la dignidad del trabajo periodístico y el derecho del pueblo a estar informado.

La historia del periodismo peruano no podría contarse sin la historia de la ANP, la primera organización de periodistas del Perú, el gremio periodístico por excelencia.

Este 21 de julio, las banderas de nuestras 124 bases en todo el territorio patrio se elevan con valentía en un contexto realmente adverso para la institucionalidad y el ejercicio periodístico en el país. La ANP marcha firme y en unidad camino al centenario. Un centenario que reivindica la libertad, dignidad y solidaridad como cimientos del verdadero gremialismo en el país.

Las y los periodistas de la ANP han transitado por las más desafiantes pruebas en regímenes autoritarios, autocracias y dictaduras. Los dirigentes de ayer y de hoy nunca se han desentendido del papel que le toca asumir en circunstancias en que se pretende suprimir el derecho a decir y a saber.

Ser periodista en el Perú no es fácil. Los riesgos, las carencias y las presiones son reales. Frente a ello, desde la ANP, durante casi un siglo, hemos sostenido una lucha firme por la defensa de los derechos laborales, por la capacitación continua, por la ética en el ejercicio de la profesión y por el respeto a la vida y seguridad de quienes informan.

Hoy, en este 97 aniversario, la ANP no solo celebra su historia. También mira al futuro. Un futuro con enormes desafíos: las nuevas formas de precarización del trabajo, la transformación tecnológica, los ataques a la libertad de expresión y la desinformación.

En esta fecha aniversaria la ANP recuerda a sus iniciadores pero también a los continuadores. A José Carlos Mariátegui, Luis Alberto Sánchez, Germán Lazarte, Fernando Franco, en la hora inicial, y a quienes los sucedieron las décadas subsiguientes: dirigentes y dirigentas de carácter y convicción, en todo el territorio nacional, que supieron sostener la institución cuando arreciaban las dificultades.

Este aniversario institucional encuentra a la ANP en un momento de desafíos críticos para la actividad. Dos comunicadores sociales asesinados en Ica e Iquitos este año que se suman a los más de 150 ataques a periodistas estos primeros siete meses del 2025, entre ellos criminalización del periodismo, asedio permanente del poder político, querellas, estigmatización. Frente a ello la ANP ha dado prueba de su vitalidad, su lucha gremial, su capacidad de convocatoria y su defensa sin concesiones de las y los periodistas y del periodismo.

Desde 1928 la ANP ha sido escuela de valores y de compromiso social. Al cumplir 97 años, renovamos esa vocación con la misma convicción de siempre.

Hoy, no solo celebramos la existencia de una organización; celebramos la fuerza de miles de compañeras y compañeros que, a lo largo de todo el territorio patrio, han defendido la libertad de prensa y la dignidad del trabajo periodístico.

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú nació para eso: para ser un escudo colectivo, para que ningún periodista luche solo.

Porque no nos callaron antes y no nos callarán ahora. Porque no aceptamos un periodismo sometido, ni un gremio que mire hacia otro lado cuando hay injusticia.

¡Viva la ANP!

Huaral: Fiscalía solicita a medio digital revelar fuente tras difusión de audio sobre presunto caso de corrupción en Aucallama

La Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Huaura, a cargo del fiscal Elio William López Pari, solicitó al medio digital Central de Noticias que revele la identidad de la fuente que le entregó un audio difundido en un reportaje periodístico sobre presuntos actos de corrupción en la Municipalidad de Aucallama.

Según documentación revisada por la Oficina de los Derechos Humanos de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), el requerimiento se formalizó mediante un oficio dirigido al administrador de la red social, remitido el 22 de mayo.

El documento otorga un plazo de tres días hábiles para que el medio “emita un informe documentado en el cual informe cómo tomó conocimiento de los hechos publicados el 14 de octubre de 2024”, agregando que debe informar “los datos de la persona de quien recibió la información y sus circunstancias”.

El requerimiento, en el marco de la Carpeta Fiscal N.º 244-2024, señala que este se realiza “bajo apercibimiento de ser denunciado por el delito de resistencia o desobediencia a la autoridad (…) y sin perjuicio de programarse diligencia in situ con la finalidad de recabar la información solicitada mediante acta fiscal”.

El reportaje en cuestión, titulado “¡Corrupción en Aucallama! Audio revela cómo operaba un exfuncionario de Defensa Civil vinculado a la regidora Mirella Torres”, revela que una ciudadana habría sido inducida a pagar 200 soles para realizar un trámite ante Defensa Civil.

Según la denuncia periodística, el pago fue realizado vía Yape a la secretaria Ruth Noemí Vidal Patricio. El informe también menciona al exfuncionario Sergio Sandoval Leyva y su presunta cercanía con la regidora Mirella Torres.
La Asociación Nacional de Periodistas del Perú – ANP rechaza el requerimiento fiscal dirigido al periodista Carlos Mesías, administrador del portal informativo en redes sociales “Central de Noticias”, solicitando que revele sus fuentes reservadas.

La ANP recuerda que, en el Perú, el artículo 2, inciso 18 de la Constitución Política reconoce el derecho de los periodistas a mantener el secreto profesional y preservar la identidad de sus fuentes informativas, una garantía esencial para el ejercicio del periodismo independiente. 

ANP registra 101 ataques a periodistas y medios en lo que va del 2025

Ver informe: https://bit.ly/4d4gjWO

En lo que va del año 2025, han sido registrados 101 ataques a periodistas y medios de comunicación, de acuerdo al reporte de la Oficina de los Derechos Humanos de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) presentado en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

Los hostigamientos y amenazas constituyen el tipo de ataque más común, con un total de 34 casos, seguidos por las agresiones físicas/verbales (24), discursos estigmatizantes (22), trabas a la cobertura informativa (11), intimidaciones judiciales (4), y amenazas legislativas (4).

También se ha documentado el asesinato de un comunicador social en Ica y la detención de una reportera en Chiclayo.

Este año el caso de mayor gravedad se registró en Ica, el 20 de enero. Luego de 8 años sin registrar crímenes contra periodistas en Perú, el comunicador social Gastón Medina, propietario y director de Cadena Sur TV, fue asesinado por un sicario en moto, quien le propinó varios disparos, cuando salía de su vivienda con el fin de trasladarse a Radio Nova para llevar adelante su programa informativo del mediodía.

A la fecha han pasado más de tres meses y aún no se tienen resultados de las investigaciones. Gastón Medina, con su estilo crítico y mordaz, venía denunciando irregularidades en el Gobierno Regional de Ica, municipalidad provincial, Corte Superior de Justicia y a la mafia de extorsionadores de colectiveros.

Cuatro intentos legislativos de coartar la libertad de prensa

El primero data de febrero de este año. La congresista María Agüero Gutiérrez, de Perú Libre, presentó un proyecto bajo el nombre de “Ley de Transparencia en la Propiedad, el Financiamiento y Actividades de los Prestadores de Servicios de Medios de Comunicación”, que en realidad intentaba imponer un mecanismo de control y presión sobre los medios de comunicación, otorgándole al Ejecutivo competencia para sancionar a quien no cumpla con lo estipulado en el proyecto.

El segundo, de marzo, cuando el Pleno del Congreso aprobó en primera votación la denominada “Ley Mordaza” -que es una nueva versión de la archivada en el 2023, esta vez corregida y aumentada. Dicho marco normativo pretende elevar las penas por difamación a cinco años, incorporar “la intimidad” al delito de difamación y cambiar las reglas de la rectificación.

En el mismo mes de marzo, el Poder Ejecutivo, intentó sin éxito imponer una “franja informativa” en las radios y televisoras de señal abierta de todo el territorio nacional.

El 14 de abril, la presidenta de la República promulgó la denominada “Ley APCI”, que bajo el argumento de fortalecer el rol de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional, convierte a esta entidad en un instrumento de censura previa contra las organizaciones de la sociedad civil y los medios independientes del país que reciben fondos de la cooperación internacional.

Patrones: agresores, lugares y tipos de medio

Los principales agresores fueron funcionarios, con 50 casos; seguidos de agentes de seguridad (miembros de las fuerzas del orden-seguridad) con 21 casos; civiles con 19 ataques registrados y elementos no identificados con 11 casos.

En cuanto a funcionarios, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga protagoniza 14 casos, en estos primeros cuatro meses del año, en los que en discursos públicos, o a través de sus redes sociales estigmatiza y hostiga a periodistas y medios.

La escalada de ataques de la presidenta de la República, Dina Boluarte, han transitado de la denominación de «terrorismo de imagen» para calificar la crítica periodística a señalar a los medios, en dos ocasiones, como «golpistas».

Esto se suma al “enrejamiento permanente” que sufren reporteros/as, fotoperiodistas y camarógrafos, en Lima y regiones, que cubren actividades oficiales en los que participa la Presidenta de la República, a quienes intentan alejar lo máximo que puedan o restringirles la movilidad para evitar que le hagan a la presidenta Boluarte preguntas de interés público.

En regiones, en Chiclayo se produjo un caso relevante en el mes de enero. La periodista Fátima Constantino, de radio Exitosa, fue detenida arbitrariamente al tomar registro audiovisual del caótico tránsito en la ciudad, bajo la excusa de un no justificado control de identidad.

De manera especial hay que señalar también las agresiones físicas contra colegas en Maynas y Huánuco, responsabilidad de los equipos de seguridad de los gobernadores regionales de La Libertad, Huánuco y Loreto, quienes recurrieron a la violencia o procedimientos burocráticos para obstruir la cobertura informativa.

Asimismo, las/los periodistas atacados provenían en su mayoría de medios digitales (53), pero los medios tradicionales también sufrieron agresiones: televisivos (21), radiales (15) y escritos (12).

La provincia dónde se han producido el mayor número de vulneraciones al ejercicio informativo ha sido Lima con 46 casos. Tras la capital figuran Arequipa y Maynas (4), Cajamarca, Chiclayo y Huaraz (3), Andahuaylas, Callao, Chanchamayo, Huánuco, Huaura, Ica, Moquegua, San Martín y Talara (2), entre otras 19 provincias que completan la lista con 1 suceso cada una.