El Poder Judicial cerró definitivamente el ‘Caso Nicolini’. La Sala Penal Permanente de la Corte Suprema declaró infundado el recurso de casación presentado por la defensa de los imputados y confirmó las sentencias de más de 30 años de prisión efectiva contra los esposos responsables de la muerte de Jovi Herrera Alania y Jorge Luis Huamán Villalobos, los jóvenes que fallecieron en el incendio de la galería comercial en junio de 2017.
Con esta decisión de última instancia, las penas quedan firmes e inamovibles. El principal acusado, Jonny Coico Sirlopú, deberá purgar 35 años de pena privativa de la libertad, mientras que su esposa y cómplice, Vilma Zeña Santamaría, cumplirá una condena de 32 años de prisión. Ambos fueron hallados culpables de someter a las víctimas a condiciones infrahumanas que restringieron su libertad y derivaron en el fatal desenlace.
La fiscal superior Rocío Gala Gálvez, coordinadora nacional de las Fiscalías Especializadas en Delitos de Trata de Personas, calificó el fallo como trascendental para la justicia peruana. La magistrada explicó que se logró acreditar la tesis fiscal de violación de la libertad personal con fines de explotación laboral en su modalidad de esclavitud, lo que convierte a este fallo en el primer precedente firme de este tipo en la historia judicial del país.
Encerrados sin salida
El caso se remonta al 22 de junio de 2017, cuando un incendio de gran magnitud consumió la galería Nicolini, en la zona comercial de Las Malvinas. Las investigaciones judiciales demostraron que las víctimas trabajaban encerradas en contenedores metálicos instalados ilegalmente en la azotea, donde realizaban labores de falsificación de fluorescentes.
Durante el proceso, se comprobó que los jóvenes permanecían bajo llave y con un candado colocado desde el exterior por sus empleadores, una práctica destinada a evitar que sustrajeran mercadería o descansaran más de lo debido.
Esta condición de encierro absoluto les impidió escapar de las llamas, provocando su muerte ante la impotencia de los bomberos que no pudieron acceder a tiempo a la estructura blindada.