César Zapata, actual director de la Dirección Regional de Producción del Gobierno Regional de Lima, ha puesto sobre la mesa su intención de postular al cargo de gobernador regional. Sin embargo, su aspiración política se ve seriamente cuestionada por una grave denuncia en su contra por presunto hostigamiento laboral y cobros irregulares a trabajadores de la institución que dirige.
La denuncia fue presentada por la abogada Sandy Villarreal Espinoza, exasistente de oficina de Zapata y hoy regidora de la Municipalidad del Centro Poblado de Humaya, quien formalizó su queja ante el área de Recursos Humanos. Según su testimonio, el funcionario habría solicitado dinero mensual a sus compañeros de labores para supuestos “gastos internos”, llegando incluso a invocar el nombre de la gobernadora regional Rosa Vásquez Cuadrado.
De acuerdo con la denunciante, estas prácticas habrían generado un clima de temor y presión entre el personal bajo su cargo, configurando presuntos actos de hostigamiento y abuso de autoridad dentro de una dependencia pública clave. Los hechos denunciados comprometerían no solo la conducta ética del funcionario, sino también la transparencia en la gestión regional.
Pese a estas acusaciones, Zapata hoy pretende dar el salto político y convertirse en gobernador regional. Esta situación genera serias interrogantes: si siendo director habría pedido dinero mensual a sus trabajadores, ¿qué podría ocurrir si llegara a tener el control total del Gobierno Regional de Lima?
Diversas voces advierten a la población sobre el riesgo que implicaría elegir a autoridades con denuncias de esta naturaleza, señalando que el desarrollo y la institucionalidad de la región Lima Provincias no pueden quedar en manos de personas seriamente cuestionadas. La ciudadanía, una vez más, tendrá la responsabilidad de informarse y evaluar con criterio a quienes buscan gobernar.
Fuente: El Chasqui