Luego de 10 días de haber hallado restos humanos en la playa de Huacho, se confirmó científicamente que pertenece a la ciudadana mexicana Blanca Arellano Gutiérrez reportada como desaparecida.
Los análisis forenses arrojaron los resultados que todos suponían. La ciudadana extranjera fue asesinada y descuartizada.
El corte a las huellas dactilares y el retiro de su piel que le hicieron en el rostro demoró poder confirmar la identidad de la cabeza encontrada en Huacho.
La confirmación ha aumentado el dolor en la familia que exije justicia.