La restitución del Senado a partir del 28 de julio próximo ha generado expectativa entre la población. Serán sesenta representantes de distintas organizaciones políticas quienes formarán parte de la también llamada Cámara Alta, siempre y cuando alcancen el 5% de los votos válidos nacionales, y además, tengan tres senadores en más de una circunscripción electoral.
En ese escenario cobra especial interés el último simulacro nacional urbano rural realizado por Ipsos para Perú21, el 21 y 22 de marzo, que revela que ya no serían cinco —como registró el primer simulacro— sino seis las agrupaciones que pasarían la valla electoral y lograrían tener representación en el Senado Nacional.
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Según el recuento de votos válidos, Fuerza Popular se ubica en el primer lugar con 14.6% —un punto porcentual más que el mes anterior—, seguida de Renovación Popular con 13.2%; Juntos por el Perú con 9.6% y Alianza para el Progreso con 7.2%.
Ya en el quinto lugar se posiciona el Partido del Buen Gobierno que en el primer simulacro de Ipsos —con trabajo de campo del 19 y 20 de febrero— registraba el 3.6% de votos válidos, pero ha subido a 5.8%, y Ahora Nación que tenía 6.2% en la medición anterior ahora alcanza el 5.5% ubicándose en el sexto lugar.
Pero no son estas las únicas variaciones en la tabla de Ipsos. En el primer simulacro eran cinco los partidos que se proyectaban pasando la valla y entre ellos figuraba en el cuarto puesto País para Todos con 7%. Este mes la agrupación que postula a Carlos Álvarez a la Presidencia baja a un octavo puesto con 3.9% en la relación de votos válidos para el Senado Nacional.
Otro partido que desciende es Integridad Democrática de Wolfgang Grozo que tiene ahora 2.7% de votos válidos para la Cámara Alta cuando hace un mes tenía 4.3% y se aproximaba a pasar la valla.
Cabe señalar que el simulacro de votación permite medir con mayor certeza el nivel de conocimiento que tienen los ciudadanos de los símbolos partidarios en contienda, pues los electores reciben una réplica de la cédula de votación y una ánfora que garantiza el anonimato.
No ocurre lo mismo con la intención de voto para el cual los encuestados reciben una tarjeta en la que figuran los nombres de los candidatos y los partidos. Sin embargo, como se puede ver en el cuadro 3, la encuesta y el simulacro de votación realizados por Ipsos en esta ocasión tienen en sus primeras seis ubicaciones a los mismos partidos aunque con diferente porcentaje.

