Dentro de las instalaciones del colegio 22 de Setiembre, ubicado en Huaycán, distrito de Ate Vitarte, una familia ha establecido su vivienda en el propio plantel. Un hombre, acompañado de sus familiares, ocupa desde hace cuatro años la zona posterior del centro educativo y permanece allí pese a que se trata de un espacio destinado exclusivamente a la formación académica de los estudiantes.
Con una construcción de madera, han habilitado espacios destinados a cocina y dormitorios. Durante este período, según indicó uno de los ocupantes en un reportaje de Latina, han utilizado los servicios básicos de la institución estatal, como electricidad, agua potable y baños, mientras se aprecia ropa tendida y diversos utensilios domésticos.
Asimismo, se informó que cuentan con una pequeña mascota que circula libremente por las instalaciones del establecimiento. “(La luz) lo jalan del colegio. Usamos (los baños) del fondo”, relató.
Cerco improvisado y falta de medidas permiten ocupación prolongada en colegio de Ate
De acuerdo con lo mencionado por Nelly Cisneros, directora de este centro educativo, pese a la intervención de la Fiscalía para evaluar el caso y adoptar las medidas correspondientes, el ocupante no se ha retirado del lugar. Asimismo, precisó que representantes del Ministerio Público ya acudieron al lugar; sin embargo, hasta ahora no se ha concretado su retiro.
El problema se originaría por la precariedad del cerco perimétrico, elaborado con materiales improvisados, lo que no garantiza una adecuada delimitación ni protección del área. Aunque mencionó que solicitó apoyo al Programa Nacional de Infraestructura Educativa (PRONIED) del Ministerio de Educación para reforzar la seguridad, su solicitud fue denegada.
“Hay aberturas en el cerco y por esos espacios ingresan perros y otras personas. Lo que se pide es apoyo. Me da un poco de pena porque está descuidado. No es como otras instituciones que tienen buena infraestructura”, detalló.