A través de un megaoperativo, la Policía Nacional logró desarticular a una peligrosa banda de sicarios denominados como Las Lacras de Marcopolo. Los temibles delincuentes del Callao rezaban a la «Santa muerte» antes de salir a cometer sus ilícitos.
Estos sujetos, devotos de la parca mexicana, se dedicaban al delito de la vida y la salud, sicariato, delito contra el patrimonio y tráfico ilícito de drogas.
Entre los detenidos figuran Irvin Rodríguez Guerrero alias ‘El Negro’ de 20 años, a quien se le encontró armas de fuego obtenida a través de un asalto a mano armado. El sujeto tiene antecedentes delictivos.
Su cómplice Giuseppi alias El reclutador también fue capturado. El detenido aseguró que nunca utilizó un arma de fuego, pero en fotografías luce con pistolas. Sobre él pesan varias carpetas fiscales por sicariato.
Juntos hasta la muerte. Javier Mamani (27) y su pareja Alejandra Saravia (24), padres de un pequeño niño, fueron asesinados de 10 balazos cuando se desplazaban en su mototaxi frente a una iglesia bíblica y colegio del Rímac. Se dirigían a casa hasta que dos pistoleros en moto lineal les dispararon y no les robaron sus pertenencias.
Ocurrió a las 8:30 de la noche en la cuadra siete de la avenida Amancaes, urbanización ‘El bosque’, una de las vías más transitadas del distrito rimense.
De acuerdo a las primeras pesquisas, los jóvenes iban en la parte delantera del vehículo, uno al lado del otro, sin pasajeros. El que manejaba era Javier.
“A la altura de la avenida Alcázar empezaron a discutir con las personas que iban en la moto lineal. Avanzaron varias cuadras, sin embargo, en la entrada a ‘El bosque’, los acribillaron”, comentó un vecino.
Los estruendos asustaron a transeúntes y comensales de diferentes locales que funcionan en la zona.
“Todos se escondieron debajo de las mesas por precaución”, precisó la trabajadora de un restaurante.
Tras el ataque, los criminales fugaron con dirección a Ciudad y Campo. Algunos comentaron que detrás de los asesinos también iba otra moto.
Las víctimas terminaron con orificios de bala en la cabeza y tórax.
Homicidio ocurrió frente a una iglesia y colegio del Rímac. | Fotos: Joel Alonzo / Diario Trome
Hace días, Alejandra Saravia posteó en su Facebook que desconocidos habían creado una página con su foto, pero otro nombre.
Este jueves, Javier Mamani iba a cumplir años.
Policías de Homicidios de la Dirincri sospechan que podría tratarse de un ajuste de cuentas e investigan quien de los dos habría sido el objetivo para ubicar a los autores.
Una balacera se desató en el interior de la Institución Educativa Rebaza Acosta, ubicada en Los Olivos (Lima).
Según las primeras informaciones, dos sujetos llegaron al lugar, sin embargo, uno de ellos habría ingresado al colegio en pleno horario escolar y disparó a Juliano Díaz Ávila (46) quien se encontraba laborando en el área de la fotocopiadora.
«Nosotros le hemos avisado a nuestros papás. Según uno de mis compañeros, un sujeto con casco ha entrado por la puerta principal del colegio y le ha disparado tres balazos al señor de la fotocopiadora», señaló un menor de la institución.
Hasta el lugar se dirigió la Policía Nacional del Perú para intentar retomar el control dentro del colegio e identificar a los criminales quienes habrían llegado en una motocicleta.
Esta madrugada, sicarios a bordo de motocicletas atacaron con más de treinta balazos a cuatro amigos que tomaban licor en la cuadra 21 del jirón Cápac Yupanqui, en el distrito de Lince. Los hombres se encontraban en el lugar tras participar de un partido de fulbito.
De acuerdo con testimonio de testigos al noticiero América Noticias, los autores del ataque realizaron una ráfaga de más de 30 disparos y algunos de los agraviados intentaron huir del lugar, pero fueron alcanzados por los proyectiles.
“Los muchachos siempre vienen y se quedan tomando ahí unas latitas y los atacantes han venido en moto y comenzaron a atacarlos por la espalda. Hay dos amigos míos que han corrido, pero también los han agarrado”, contó un hombre que vio el ataque y prefirió el anonimato.
Agentes del Serenazgo de Lince que patrullaban cerca del lugar comenzaron a aplicar el plan para atrapar a los delincuentes, pero no dieron con sus ubicaciones. Vecinos del lugar detallaron que los sujetos dejaron abandonadas sus motos lineales a diez cuadras del lugar de la balacera para luego abordar un auto de lunas polarizadas que los estaba esperando para darse a la fuga.
Los agraviados sufrieron disparos en el abdomen, brazos, piernas, y otras partes del cuerpo. En el lugar, peritos de Criminalística hallaron hasta 36 casquillos de bala.
Los agraviados son Patrick O´Brien Ruiz (41), quien recibió un disparo en el pie; Luis Reus Navarrete (50), quien fue herido en la espalda. Ambos fueron trasladados al Hospital Guillermo Almenara. También fueron heridos Ernesto Rispa Espinoza (41), que sufrió una herida de bala en la pierna; y Jeorge Bereza Toro (36), herido de cinco disparos. Ellos fueron internados en el Hospital Edgardo Rebagliatti.
Los familiares de Bereza Toro, hombre que se dedica a la venta de alcohol, detallaron que desde hace dos semanas él viene recibiendo amenazas contra su vida a través de llamadas y mensajes de texto.
Los bomberos auxiliaron y trasladaron a los heridos a los hospitales más cercanos. En tanto, agentes de la Dirincri investigarán este atentado en Lince que por ahora se manejan la hipótesis de cobro de cupos por extorsión.
Jorge Manuel Rodríguez Pedraza (30) fue asesinado esta madrugada cuando guardaba su camioneta en la cochera de su vivienda situada en la calle Los Crisantemos en la urbanización de San Antonio, en el distrito de Carabayllo.
De acuerdo con el noticiero América Noticias, el joven estaba acompañado por una mujer, quien sería su pareja y cuya identidad se desconoce. De pronto ambos fueron interceptados por dos sujetos a bordo de una motocicleta quienes atacaron con disparos.
Un proyectil hirió a la mujer en una pierna mientras Jorge Rodríguez Pedraza recibió varios disparos por lo que murió en el lugar.
Los vecinos salieron alarmados de sus viviendas por los estruendos de los disparos y vieron alejarse a una moto con dos sujetos.
Peritos de Criminalística llegaron al lugar para recabar evidencia y el fiscal ordenó el levantamiento del cadáver del joven para que sea trasladado a la morgue.
La mujer herida de bala fue traslada a un hospital cercano para que reciba atención médica. La comisaría del distrito investiga el caso.
Un ciudadano venezolano, identificado como Gliver Anthony Rivero Rodríguez (28), fue asesinado de tres disparos cuando transitaba con su motocicleta por el cruce de las avenidas Central y Santa Elvira, en el distrito limeño de Los Olivos. El crimen se registró la noche del último lunes, 31 de octubre.
Según la información preliminar, el joven se detuvo en el cruce de ambas avenidas por la luz roja del semáforo. De repente, dos aparentes sicarios, que también iban a bordo de una motocicleta, interceptaron su vehículo y abrieron fuego en su contra.
En total, fueron tres disparos en el abdomen los que terminaron con la vida de Rivero Rodríguez, cuyo cadáver yacía a un lado de la pista y a su lado una máscara de payaso y una calabaza de plástico alusiva a ‘Halloween’.
Amigos del ciudadano de nacionalidad venezolana llegaron al lugar de los hechos; sin embargo, evitaron dar más detalles a los medios de comunicación.
Por su parte, los peritos de criminalística acudieron a la zona para reconocer el cadáver y la escena del crimen. Posteriormente, los restos del joven fueron trasladados a la Morgue Central de Lima.
El caso ya está siendo investigado por los agentes policiales de la Comisaría de Laura Caller Ibérico.