El suboficial técnico de tercera de la PNP, Percy Edwin Pineda Toscano, fue asesinado a balazos al intentar frustrar un robo a sus familiares en la provincia de Chancay.
Es el cuarto policía que en este mes muere en un enfrentamiento con delincuentes. Mataron al suboficial de 42 años en presencia de su hijo menor de tan solo tres años de edad.
Según el Ministerio Público, el hijo del efectivo policial fue llevado al hospital luego que la bala rozara en su brazo.
El hecho de sangre sucedió cuando el suboficial PNP retornaba a la capital junto con su esposa, su madre, sus dos hijos menores y cinco integrantes de su familia.
Al parecer una falla mecánica en el vehículo lo obligó a detenerse a la altura del kilómetro 88 de la Panamericana Norte.
Cuando revisaba las llantas y el capote de su vehículo en altas horas de la noche, el efectivo policial y su familia fueron sorprendidos por tres delincuentes a bordo de una motocicleta.
La desesperación se apoderó de la familia, que no tuvo más opción que entregar sus objetos personales como celulares y billeteras.
El suboficial Percy Pineda Toscano se encontraba atrás de dos malhechores y forcejeó contra ellos.
Sin embargo, uno de los hampones empuñó su arma y le disparó a la altura del pecho. Los tres criminales escaparon por una chacra en la oscuridad.
Minutos después, efectivos policiales hallaron sin vida y tirado en el suelo a su colega. Pineda Toscano tenía más de 20 años de servicio a la institución y era especialista en intervenciones especiales del Escuadrón SUAT.