En el ojo de la tormenta:
Confiamos en que los señores regidores no han olvidado su tarea de fiscalizadores porque, aunque parezca mentira es en los actuales momentos cuando se requiere la actuación de quienes fueron elegidos por el pueblo para vigilar y proteger los intereses de todos, precisamente ahora cuando culmina una gestión que está plagada de denuncias.
La tarea fiscalizadora de los regidores no debe estar supeditada a denuncias que puedan recibir, es decir que es deber y obligación de los regidores estar atentos a lo que ocurre en la Municipalidad sin que ello signifique entrometerse en actos administrativos; solo de esa manera se podría frenar algún tipo de irregularidad o algún otro acto ilícito por parte de autoridades o funcionarios, en esa línea de denuncia pública sabemos que existen irregularidades en las recientes obras que ejecuta a puertas de su salida el Dr. Jaime Uribe Ochoa, como los trabajos en el sector Sur-Este de Huaral donde si bien es cierto se planificó su culminación para el mes de Enero, también es cierto que la empresa se habría comprometido a adelantar los trabajos afín de culminarlos este año, todo parece indicar que no ha sido así ya que es fácil comprobar que existe un notorio abandono de las obras, ocurriendo similar situación en otros puntos de la ciudad como en el Pasaje Magallanes de Circunvalación Norte, en el cerrito La Merced o en Jesús del Valle, pero lo que al momento llama la atención del periodismo huaralino es que se están proporcionando información sobre un trabajo de mejoramiento de vía entre La Huaca y el Puente Rojo que da acceso a Tambillo, Miraflores, San José, entre otros. Se sabe que el monto estimado para este proyecto sería de más de medio millón de soles.
Existe una publicación donde se dan algunos detalles sobre esta obra donde entre otras cosas se presupuestó más de ocho mil soles para pago de cisterna de agua, para cartel o gigantografía que tampoco existe, más de cuatro mil soles por remoción de desmonte, etc. aunque de todo ello lo más saltante es que también se consigna un monto sobre adquisición de herramientas y es allí donde algunos trabajadores señalan que para contratarlo les exigieron que lleven sus picos, lampas y carretillas, la pregunta es, si los trabajadores van a llevar sus propias herramientas ¿a dónde va a parar el dinero presupuestado para ese rubro?.
Estas obras en evidente estado de abandono son las que merecen la atención de los señores regidores, sobre todo la de aquellos que siempre han mostrado preocupación por las irregularidades que se dan dentro de la comuna Huaralina, se sabe que algunas de las denuncias hechas públicas en su momento inclusive ya están a nivel de fiscalía. La tarea fiscalizadora de algunos regidores tal vez se vio opacada por el trajín político de los últimos meses; sin embargo, aún estamos a tiempo de seguir dejando huellas en favor del pueblo que confió en ellos. Es importante que se conozcan los pormenores de algunos proyectos que están indicados para su pronta ejecución o algunos que están ejecutándose en la hora nona, es decir cuando ya la gestión está de salida, no sea que todo ello se realiza con la finalidad de “jalar agua para su molino”, o mejor dicho de aprovechar de las coimas que están a la orden del día, por eso se insiste en que la única forma de frenar el apetito de lucro de autoridades y funcionarios, y la única forma de hacerlo es fiscalizando estas obras. La tarea fiscalizadora de los regidores es una labor que recién termina el 31 de diciembre.