¡Dónde está la policía por amor de Dios!

Por Dante Pacheco:

Las ciudades de Huaral y Chancay se han convertido en peligrosa zona roja, es decir donde abunda la delincuencia, pero además donde los que cometen asesinatos utilizan extrema crueldad, cosa que antes no se veía y esto se debe a que de un tiempo a esta parte los que ejecutan crímenes a mansalva son extranjeros, los mismos que ejercen violencia extrema cuando se trata de ultimar a sus víctimas. Recordemos el caso de un joven Chancayano que fue literalmente “centrado” por su enamorada de nacionalidad venezolana, quien a la vez tenía otra relación que desencadeno en crimen pasional; también recordar el caso caso de una mujer venezolana que fue acribillada con más de treinta disparos en las inmediaciones de la Pampa del Inca y el crimen reciente de un hombre de setenta años quien salvajemente fue acuchillado para robarle dentro de su casa, en este caso se habla de extrañas visitas de venezolanos a su casa en Jorge Chávez.

El tema es que antes de la presencia delictiva veneca, no se veía este tipo de salvajismo en Huaral el uso de tanta violencia en asaltos, lo que desde ya que permite una premisa de los probables asesinos, sin embargo no es solo esto lo que preocupa a la población también están los asaltos casi a diario bajo la modalidad de marcas y que tiene como sello indeleble que las víctimas son en mas del noventa por ciento clientes del BCP, la otra característica es que la policía nunca esta ni siquiera cerca a los lugares donde ocurren estos actos delincuenciales. La situación es grave e intolerable, llamando mucho la atención de que ni la policía ni el serenazgo ejerzan su trabajo de prevención, por esa razón, cada vez que ocurren estos hechos la población se pregunta ¿dónde está la policía por amor de Dios? más que un ruego es un clamor que no tiene respuesta, dejando a los ciudadanos a expensa de los delincuentes. Es verdad que en casos la policía detiene a los asaltantes o asesinos, pero al final no se hace justicia.

Si las autoridades policiales saben que las victimas de las marcas son del BCP, por qué no vigilan sus oficinas y Evitan la presencia de los que dan los datos; es una tarea que muy bien pueden realizar los policías pero que no les da la gana de poner en práctica, en otras palabras, la falta de vigilancia y la desidia de las autoridades los convierten en cómplices de estas bandas que cometen sus delitos sin mayores problemas. La labor de la PNP es básicamente preventiva, pero esa tarea está ausente de nuestra población y nadie es capaz de detener la ola de violencia que azota Huaral, Chancay y aledaños… hasta cuándo!

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