El pasado 10 de julio, un equipo de policías de la División de Investigación contra el Crimen Organizado detuvieron a dos personas dentro de las instalaciones de la empresa Servicio Aeroportuarios Andinos en el Callao. El presunto delito habría sido pertenecer a una red criminal que trasladaba oro en lingotes provenientes de la minería ilegal.
En la intervención se encontró dos barras de oro, ambas de 16 centímetros de largo, 8 de ancho y 4 de alto aproximadamente. Los lingotes contaban con inscripciones en tinta negra que señalaban la cantidad de gramos que contenía cada barra: 5542.9 y 5833.1. El valor aproximado de cada uno superaba el millón de soles. La barra que se perdió fue la de mayor peso, la que tenía 5833.1 gramos.
El operativo policial fue dirigido por la capitana Zarela Navarro Carrillo y los intervenidos fueron el colombiano Kevin Valencia Muñoz y el peruano Roger Jiménez Soto. Valencia y Jiménez transportaban los lingotes en cajas de madera al interior de dos camionetas blindadas. Ambos fueron trasladados a la sede de la Dirincri de la avenida España. Los lingotes también fueron llevados a la Dirincri para que pase los análisis químicos que determinen su autenticidad.
La detención de Valencia y Jiménez fue promocionada en la web de la Policía y hubo un reportaje televisado de América Noticias. Fue publicado como un gran golpe contra una banda dedicada a la minería ilegal. El material incluyó una entrevista al jefe de la División de Investigación Contra el Crimen Organizado, coronel Leiby Huamán Daza, quien defendió el hecho de que el operativo se diera sin presencia de un fiscal.
La sorpresa llegó cuando se realizó el examen químico a los lingotes. La Unidad de Criminalística de la Policía determinó que una de las barras no era de oro, sino de cobre. El informe pericial concluyó que se trataba de una “barra metálica marrón con una capa de pintura” de similares características e inscripciones que los lingotes incautados, pero que estaba hecha de cobre.