Por Dante Pacheco:
Esta mañana se llevó a cabo la sesión extraordinaria donde se tenía que ver el pedido de suspensión del Alcalde provincial, Dr. Fernando Cárdenas Sánchez. La solicitud la hizo ingresar una ciudadana chancayana argumentando que el burgomaestre cometió falta grave por no haber pedido autorización para un viaje de cuatro días al extranjero y por no haber delegado funciones durante su ausencia; Finalmente la solicitud no prosperó, pero el debate dio pase a tomar conocimiento de ciertos intereses que se mueven entre los regidores que hoy, sin decirlo, se han colocado tácitamente en una oposición radical… ¿qué es lo que persiguen?
Tal y conforme lo decíamos en artículos anteriores, el infantilismo o la inmadurez política han llevado a cinco regidores a tomar una postura incomprensible, pero que detenta como propósito desestabilizar en lugar de fiscalizar puesto que los argumentos que sin duda alguna irán por apelación al JNE, no resisten una simple revisada de las normas, básicamente porque la ley no exige que un viaje privado y costeado con recursos propios deba tener o contar con autorización y segundo, porque en la práctica, aun cuando la delegación de funciones sea una prerrogativa del Alcalde, si dejó un reemplazo, en este caso al regidor Julio Obando, cosa que no gusto al primer regidor que en un momento de desesperación argumentó que el Alcalde no confía en él y que esa desconfianza lo lleva a la paranoia. Lo cierto es que los dos argumentos presentados por la peticionante no tienen razón de ser.
De otro lado, queda al descubierto que por parte del regidor Michael Álvarez solo existe un apetito por llegar a la Alcaldía sin el voto popular, es decir que quiere ingresar al cargo provincial entrando por la ventana, mientras que la razón de los otros regidores esta simplemente basado en un tema de oponerse por oponerse. Fernando Cárdenas ahora sabe que siempre tuvo a tres personas que nunca le fueron leales y que solo aprovecharon la coyuntura para llegar al cargo, las otras dos personas solo obedecen a su plan original de ejecutar el papel de opositoras.
Felizmente que el suelo esta parejo y que, como lo dijo el propio alcalde en una especie de “balconazo” que NADA NI NADIE DETENDRÁ EL AVANCE DE HUARAL. No por ello debe dejarse de fiscalizar, pero que esta tarea sea en procura de lograr el desarrollo auténtico de la provincia y no del interés personal de buscar desestabilizar el gobierno local trayéndose abajo al alcalde. Ojalá y así sea.