La imparcialidad, atributo intrínseco de un periodista

Por Dante Pacheco:

El periodismo, cada vez está más lejos de ser objetivo en razón de que un gran número de periodistas han dejado de practicar la imparcialidad, valor que debe ser característica principal de una persona buena en todos los sentidos, lo peor de todo es que esa falencia de valores es mucha más notoria en la provincia de Huaral, donde cada quien ha tomado partido de una entidad o autoridad y lo peor de todo es que al tomar partido de algo o alguien atacan a quienes no tienen la misma postura convirtiéndose en mercenarios, ello debido a que la mayoría de los que se dicen ser periodistas reciben algún tipo de pago por quienes tienen preferencia o por lo los que se parcializan.

En los últimos tiempos hemos advertido la intromisión en el periodismo a quienes más bien debieran llamarse escuderos de alguna autoridad o institución, primero porque a cambio de publicidad defienden a capa y espada a determinados personajes y como una especie de adicional, aplican aquello de que la mejor defensa es el ataque y se lanzan con insultos y verborrea incalificable en contra de los que no piensan como ellos o simplemente no apoyan a sus defendidos. El mercenario es aquel que recibe un pago por defender, atacando al rival; no en todas las guerras impera el valor cívico o patriótico y para casos especiales se contrata y se paga a experimentados combatientes para diversos fines, ellos son los famosos mercenarios y eso mismo ocurre con la prensa actual, aunque algunos  por pago de publicidad no necesitan que se les diga u ordene que ataquen a un rival, sea político o no, es la característica sabonera lo que los lleva a salir al frente con insultos o críticas y cuestionamientos incalificables, es decir que estamos llegando a niveles de asco solo por pensar diferente a otros.

La objetividad implica el ser imparcial, no se puede decir ser objetivo si de por medio no se aplica la imparcialidad, de modo que el no serlo o no practicarlo enloda el ejercicio de la más noble de las profesiones. Una cosa es tener una línea periodística y otra cosa es parcializarme con alguien o con algo y cuando tomamos partido la objetividad se viene abajo, de modo tal que descalcificamos el ejercicio de la profesión. En el uso de la libertad de expresión, cada cual es libre de adoptar determinada postura política o de lo que sea, pero para cuestionar o analizar situaciones se debe ser imparcial o simplemente abstenernos de cuestionamientos, por porque si dejamos de ser imparcial, también se pierde lo objetivo y todo periodismo puro debe además de ser veraz, también objetivo.

Lamentablemente es mucho pedir a quienes asumen postura de periodistas sin serlo, o sea que a todos los periodistas no se les puede obligar a quienes simplemente creen ser periodistas porque tienen un celular y difunde un hecho, de modo que sabiendo que el periodismo es poder, mal utilizan la profesión para convertirla en un vil oficio. Es hora de que principalmente las autoridades dejen de rodearse de seudo periodistas adulones, de aquellos que los defienden al mismo estilo de mercenarios, además y mucho mejor es hora de que aquellos que dicen tener la vocación de periodistas se preocupen por profesionalizarse y desde ya abandonen posturas que los descalifican como mediocres, hay que ser objetivos y por lo tanto imparciales… por el bien del periodismo en Huaral y la provincia toda.

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