Por Dante Pacheco:
Cuando se pensaba que el Congreso ya había toda tocado fondo respecto a legislar a su favor, nos equivocamos pues mientras todos los focos estaban centrados en el caso del hermano de Dina Boluarte, los padrastros de la Patria aprobaban una ley que les permitirá postular a cualquier cargo público en las próximas elecciones generales del 2026, es decir que se zurraron en la anterior norma que les impedía en primer lugar ir por una reelección y ahora tendrá además la oportunidad de aspirar a algún cargo como autoridad.
Como es de conocimiento, cuando los congresistas aprobaron el volver a la bicameralidad, también introdujeron el poder reelegirse como parlamentarios, sea como diputados o como senadores, pero no contento con ello ahora aprobaron una Ley ex profeso para participar en las próximas elecciones generales, o sea que los actuales parlamentarios podrán postular a los cargos de Presidente de la República o Presidente de Gobiernos Regionales, Consejeros Regionales, o Alcaldes Provinciales, Distritales o también como Regidores. Una vez que probaron la mamadera, estos sinvergüenzas que solo llegaron al Congreso para procurar beneficio propio, pretenden continuar prendidos de la teta del Estado.
Todo esto que nos hace sentir vergüenza ajena, nos lleva a que la indignación del pueblo aumente en demasía y clamen porque suenen los tambores del cierre del Congreso, que en realidad merece que desaparezcan al estar llenos de mediocres y corruptos -salvo honrosas excepciones-, sin embargo en el marco de esta endeble democracia eso no será posible, porque la única forma de desaparecer a estos indeseables sería que la Sra. Dina renuncie a su cargo y convoque a Elecciones Generales, cosa que ella no hará porque su mediocridad la lleva a pensar, que aun cuando nadie la quiere por sus niveles de rechazo, ella se aferra al cargo protegiéndose ella misma y de paso a esta laya de padrastros de la Patria que no merecen seguir un minuto más en el Congreso.
Los Parlamentarios deben agradecer que en la práctica no tengamos voces que nos lleven a pensar una ruptura de la democracia o mejor dicho de un probable golpe de Estado, aunque tenemos que reconocer que el golpe pretendido de Pedro Castillo nos hubiese librado de esta especie de malsanos que por todo lo que hacen debieran ser denunciados por traidores a la Patria. Lamentablemente solo nos queda el que cada ciudadano castigue a quienes se atrevan a pretender reelegirse o postular a cargos públicos en las próximas elecciones. Basta ya de tanto mediocre y corrupto en nuestro Congreso.