Detrás de la informalidad

Por Dante Pacheco:

Este miércoles se produjo en Huaral un enfrentamiento que pudo terminar en desgracia por el furioso ataque que emprendieron comerciantes informales de los alrededores de la Av. Cahuas con 28 de Julio, la situación se escapó de control pues empezó una lluvia de piedras, palos y fierrazos en contra del personal de fiscalización y control de seguridad ciudadana, el final fue de varios serenos heridos que tuvieron que ser conducidos al hospital de nuestra ciudad.

El problema que se suscitó es el de siempre, por un lado los ambulantes que quieren apoderarse de las calles céntricas en las fiestas de fin de año y de otro lado, las autoridades que pretenden imponer ´orden y llevar a los informales de las calles a un espacio en el Mercado UNICACHI, situación con la que no están de acuerdo los comerciantes callejeros. Esta situación es aprovechada por delincuentes que se han constituido en mafias organizadas y que le sacan provecho a la necesidad de los ambulantes y que cobran cupos por permitir que los informales se instalen en las calles, pero además se tiene perfecto conocimiento de un pequeño grupo de personas que manejan el asunto con actos delincuenciales y que son los que están detrás de todo esto, azuzando a los ambulantes a que se enfrenten a las autoridades, coordinando además con gente de mal vivir, que no son comerciantes pero que se prestan para llevar piedras y palos hasta estos lugares para provocar los enfrentamientos, estas personas son perfectamente identificables y que por lo tanto debieran ser capturadas por atentar contra el orden público y también por atentar contra la vida, cuerpo y la salud, entre otros… digo fácilmente identificables porque además de que fiscalizadores y policías los conocen también la actuación delictiva de estos forajidos han quedado registrados en las imágenes propaladas por las distintas redes.

Por último, es importante que para tratar de imponer el orden y el respeto, coordinar previamente con la PNP por cuanto resulta vergonzoso apreciar que en principio la policía brilla por su ausencia y cuando aparece, los patrulleros se limitaron a pasar por la zona pero solo para ver el escenario siguiendo su trayecto como si no les importase nada. La tarea no es de un solo sector, es de la comunidad a través de sus autoridades en general, la policía no puede estar exenta de participar, claro que sería mucho mejor el diálogo y el entendimiento con los ambulantes si no estuviesen presentes los delincuentes que fungen de comerciantes informales y no lo son.

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