Lo que era un secreto a voces, en los pasillos del Ministerio de Defensa, ayer se confirmó. El Gobierno de Dina Boluarte aceptó endeudar al Estado peruano por US$3,500 millones para realizar una adquisición de 24 aviones de guerra con el fin de preparar al país ante un eventual conflicto bélico. Todo esto en el marco del proyecto de modernización de la Fuerza Aérea del Perú (FAP).
Durante el mes de junio, Perú21 recibió información —y la hicimos pública— sobre las últimas reuniones sostenidas en el ministerio y en las oficinas de la FAP con la empresa sueca Saab, fabricante del caza Gripen E. Fuentes del sector confirmaron que estas reuniones se han dado en la etapa final del proceso de compra debido a que, para la institución, el avión en cuestión cumple con todos los requisitos y satisface las necesidades del Estado peruano. Es decir, la FAP eligió el Gripen E para modernizar los famosos Mirage 2000.
“Nuestro Gobierno ha adoptado la decisión histórica de renovar nuestra flota aérea. Así buscamos responder a un pedido largamente esperado de la Fuerza Aérea, institución que desde su creación ha hecho respetar la integridad territorial con compromiso y amor a la patria frente a cualquier amenaza externa e interna”, dijo ayer la mandataria. Desde el estrado de honor, el comandante general de la FAP, Carlos Chávez; el ministro de Defensa, Walter Astudillo; y el premier, Eduardo Arana, aplaudían a la jefa de Estado.
Con esta información, quedan descartadas las otras opciones que la FAP decía explorar, modelos con comprobada experiencia en combate, como el F-16 Block 70 (EE.UU.) y el Dassault Rafale (Francia). Estas alternativas ofrecían mayor interoperabilidad y menor riesgo operativo, pero desde el sector aseguraban que serían más costosos y no ofrecían compensaciones extras para el país.
Fuentes del Ministerio de Defensa refieren que el factor ‘offset’, es decir, las compensaciones legales que ofrece Saab al país, terminaron por inclinar la balanza a favor de los suecos. Saab se comprometió ante funcionarios peruanos a que realizaría inversiones o transferencias de tecnología en el país como parte del acuerdo, incluso en sectores ajenos a Defensa.
Precisamente, el próximo 10 de julio, el ministro de Defensa de Suecia, Pål Jonson, llegará al Perú para sostener una reunión con su homólogo peruano, Walter Astudillo. Fuentes de Saab dijeron a este diario que ellos no participarán del encuentro “porque es de Estado a Estado”.
El portal especializado Defence Street señala que el Gripen E es una versión nueva y aún no probada en combate real. Su predecesor, el Gripen C/D, ha sido utilizado en misiones de patrullaje y entrenamiento, pero no ha participado en conflictos armados de alta intensidad. En 2023, Saab inauguró una línea de producción del Gripen en Brasil. “El inicio de operaciones de la línea de producción del Gripen demuestra nuestro compromiso de transferir tecnología y conocimiento a la industria brasileña. Aquí produciremos 15 de los 36 aviones actualmente contratados por la Fuerza Aérea Brasileña. El objetivo también es producir aquí cualquier futuro Gripen pedido para Brasil y otros países. Queremos que Brasil se convierta en un centro de exportación para América Latina”, dijo aquella vez Micael Johansson, presidente y director ejecutivo de Saab.
Algunos funcionarios de Defensa, que preferirían elegir los modelos norteamericanos o franceses, se preguntan si los aviones que adquiriría Perú vendrían también de esta planta de Brasil, lo que generaría una dependencia del vecino país gobernado hoy por Inácio Lula da Silva.

EL ARGUMENTO DE COMPRA
Desde el Ministerio de Defensa el principal argumento para este multimillonario desembolso es que “tenemos que prepararnos para la guerra si queremos garantizar la paz”. Esa fue la explicación del mayor general de la Fuerza Aérea del Perú en situación de retiro, César Torres, quien desde abril de 2024 se desempeña como viceministro de Políticas para la Defensa. “La labor que van a cumplir estos aviones principalmente es la disuasión”, prosiguió Torres en una conferencia de prensa a finales del año pasado.