Hace unos meses, Joselyn Sánchez, Buna humilde vendedora ambulante de agua mineral, fue agredida por agentes fiscalizadores, quienes la dejaron ensangrentada y que generó la indignación y la solidaridad de toda la población de la Provincia de Huaral.
El alcalde Juan Álvarez Andrade, lejos de repudiar el ataque contra Joselyn, salió a respaldar a su trabajadora municipal y profirió palabras infelices, cuando dijo que la agredida Joselyn Sánchez no era una santa paloma y que tenía antecedentes por robo.
Esta humilde mujer, ahora curiosamente aparece como la solicitante de la vacancia de la regidora Giuliana Carrizales, quien no tendría la capacidad para redactar un escrito y mucho menos para pagar la asesoría de un abogado, por lo que se presume que la referida Joselyn estaría siendo utilizada, por los verdaderos autores de esta vacancia y que tendrían la intención de sacar del camino a la regidora chancayana Giuliana Carrizales.
Ahora viene la pregunta de los 10 millones:
¿QUIEN O QUIENES ESTARÍAN DETRÁS DE ESTA VACANCIA?
