A las 4:00 a.m. del martes 9 de septiembre, mientras Lima aún dormía, más de mil agentes de la Policía Nacional irrumpieron en simultáneo en ocho distritos de la capital, así como en Huacho, Tumbes y Arequipa.
El objetivo fue desarticular a Los Desa (delincuentes, sicarios, extorsionadores, antitren) – Occidentales, una organización criminal —facción del Tren de Aragua— que había convertido la extorsión y el sicariato en un sistema de recaudación violento y sofisticado.
La investigación reveló una estructura compuesta por 29 delincuentes criminales (24 detenidos) y una red de ‘presta cuentas’ que facilitaba el lavado de más de 20 millones de soles.
El dinero, producto de extorsiones a empresas de transporte, clínicas y comercios (desde mediados de 2023), era desviado a través de más de 50 cuentas bancarias vinculadas a empresas fachada. La trazabilidad financiera mostró rutas hacia Ecuador, Colombia y Venezuela, desde donde retornaba al Perú para ser invertido en activos, vehículos y pagos a sicarios.
Entre las empresas de transporte extorsionadas figuran Expreso Internacional, Mandarino, Vía Uno, Translima, Nor Lima, Waybus y Palomino bus. Los métodos de presión incluían asesinatos selectivos de choferes y cobradores, así como la difusión de videos con alto impacto psicológico. La violencia no era un recurso ocasional, era parte integral del negocio criminal.
La operación policial fue ejecutada por la División de Investigación de Secuestros (DIVISE), a cargo del coronel Franco Moreno, la División de Investigación de Crimen Organizado (DIVICC) y unidades especializadas de la Dirincri como la del coronel Juan Carlos Montufar. La fiscal Nelly Millones Pomareda, de la cuarta Fiscalía Especializada contra el Crimen Organizado (FECOR), obtuvo las medidas judiciales necesarias para proceder con detenciones preliminares, allanamientos e incautaciones.

La historia de Los Desa – Occidentales es también la historia de una mutación criminal. Tras la desarticulación de Los Desa I en febrero de este año, sus remanentes se reorganizaron con mayor sofisticación, incorporando explosivos, armas de guerra y una red financiera transnacional ideada por Jhorman Barrios, quien fungía de gerente financiero de la organización criminal.

Perfil del cabecilla Jhorman Barrios Martínez
“Jhorman (Barrios) es uno de los principales que manda a ejecutar a los cobradores, microbuseros. Pone bombas y les tira balas. Este señor cree que está en su país”, dijo el coronel Moreno al momento de la captura de Jhorman durante la madrugada de ayer.
Las investigaciones policiales sostienen que Jhorman —de tan solo 25 años de edad y natural de Venezuela— supervisa directamente las extorsiones a empresas de transporte público y a prostíbulos de Lima norte. Gestiona recursos y logística para el sicariato y el lavado de dinero a través de empresas fachada. Además, mantiene una coacción sistemática sobre víctimas mediante amenazas, envío de videos y ejercicios de terror psicológico.
Modus operandi y rutas de lavado de dinero
“El dinero de la extorsión era pitufeado. Pasaba a un ciudadano y este lo hacía ingresar a las empresas falsas. De las empresas falsas volvía a otro ciudadano y así sucesivamente hasta que había un desvío del dinero. Nosotros hemos hecho una trazabilidad, un histórico, un seguimiento a cada cuenta corriente, a más de 50 cuentas que tenía esta organización que llevaba el dinero al extranjero”, narra el coronel Moreno.

Pero el dinero no se quedaba en el exterior, volvía al Perú para seguir cometiendo actos criminales.
“Estamos hablando de una organización criminal que tiene una estructura bien compleja. Hablamos de esta organización que tiene tres fases: una fase ejecutora; una fase intermediaria, con personas que prestan sus cuentas para que depositen los dineros extorsivos; y una fase final, que es la fase de lavado de activos, en la que se crean empresas de fachada, para el retorno del dinero del extranjero a Perú”, explica la representante del Ministerio Público, Nelly Millones.
El octavo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional dispuso la detención preliminar por 10 días de los detenidos.
TENGA EN CUENTA
- La Fiscalía sostiene que hasta el momento habría cinco personas fallecidas a causa de estos actos ilícitos propiciados por Los Desa.