Por Dante Pacheco
Sin vergüenza alguna, además de exhibir una gran coraza, la gobernadora regional está llegando a nuestra provincia desafiando a quienes ya no la toleran, tanto por su incapacidad como por su incompetencia. Llegó al hospital de Huaral trayendo una incubadora, como si se tratase de un gran logro en favor de la salud de todos los huaralinos.
La implementación de equipos, material siempre será bien recibido, no obstante, la traída de la incubadora no es lo prioritario que requiere nuestro hospital, porque no solamente tenemos falencias de muchas cosas, tampoco tenemos personal suficiente, los especialistas son escasos y la atención es deprimente, agregándose que el hospital adolece de cosas elementales y por demás básicas y sobre ello no existe respuesta alguna por parte del GORE.
También se menciona que bien podría traer la incubadora el director de la Diresa, sin embargo, fue ella quien quiso darse un baño de popularidad, que tampoco lo merece. la obra de saneamiento en Palpa sigue esperando, los colegios los Naturales, Huando, Cabuyal, el Carmen, entre otros, continúan esperando que se ejecuten sus proyectos, pero lejos de cumplir huye de los reclamos y de los periodistas, aunque no puede fugar de las protestas que cada vez son mayores, como el caso que se dio con personal del colegio INEI 34, cuyas aulas están por colapsar, al parecer nada de esto le importa aunque esto signifique un mayor desafío a los huaralinos que no le dan credibilidad a lo que dice y lo que es peor, le han perdido el respeto. Rosa Vásquez en lugar de recibir flores o muestras de agradecimiento se llena cada vez más de reclamos y protestas que la están colocando en la cuerda floja… ya nadie la quiere y solo esperan que prontamente se culmine su periodo y desaparezca.