Por Dante Pacheco
Algunos regidores y autoridades distritales están viviendo en carne propia lo que significa la burocracia que infringen los funcionarios en torno a proyectos que duermen el sueño de los justos por este cáncer que al parecer nunca podrá ser extirpado. Una de las ocurrencias mayores las vive quienes están detrás del proyecto de construcción de la carretera Acos-Huayllay.
Como es de dominio público, la Municipalidad Provincial designó a un grupo de regidores para realizar el seguimiento respectivo al proyecto en mención que tiene más de diez años en procura del estudio definitivo y la respuesta siempre es que ya están en el último tramo, no obstante, la situación es la misma. Al respecto también se nombró una comisión de alcaldes distritales encabezados por la alcaldesa de Pacaraos para trabajar junto con la comisión de regidores, pero igual, el proceso camina a paso de tortuga en PROVIAS del Ministerio de Transportes.
Hace algunos días, el Presidente de la Comisión de Regidores, Michel Álvarez, comentó que efectivamente existen observaciones y que ellos están detrás de la solución intermediando con las comunidades, pero han dejado bien en claro que si no lo hacen los burócratas dejan las cosas como están y no les interesa si se resuelven o no, lo que significa que la vigilancia debiera ser permanente y ponen de manifiesto el hecho de que al Gobierno a través del MTC no le interesa construir esta carretera y mantiene de paseo en paseo a quienes procuran mayor celeridad.
Esta actitud nos lleva a resumir el problema en dos cosas, la burocracia como parte del Gobierno o del propio Estado es un monstruo que destruye por acción o por inacción y segundo, muestra a las autoridades cómo son las cosas en este mundo, que no siempre las cosas se pueden realizar en la medida que uno quiere, hacer gestión implica luchar, pelear contra los burócratas de turno que casi siempre siguen el mismo patrón de sus antecesores. Lo único que nos queda es darle un ultimátum para luego proceder a radicalizar las acciones ante quienes no quieren ejecutar el proyecto de la carretera Acos-Huayllay. La burocracia tiene que desaparecer, eliminarla y procurar celeridad en proyectos que a futuro provocarán grandes progresos para nuestra provincia.