Por Dante Pacheco
En el Congreso de la República, el alcalde de Huaral tuvo la oportunidad de referirse a los PDU que fueron elaborados por el Ministerio de Vivienda y que deben ser aprobados por la Municipalidad Provincial, dejando bien en claro que el PDU de Huaral-Aucallama no tienen problemas y que en breve serán aprobados, sin embargo manifestó que los problemas se dieron en el PDU de Chancay, por lo que surge la pregunta, ¿quién o quiénes son responsables de las irregularidades en el contenido de dicho instrumento?
Como es de conocimiento, el Poder Ejecutivo tomando una decisión vertical determinó que los PDU de los distritos aludidos sean elaborados por el Ministerio de Vivienda y no por los gobiernos locales, para lo cual se le destinó la friolera de 300 mil soles, dinero que se utilizó para contratar a una Consultora a fin de que se encargase de elaborarlos. Desde el Ministerio de Vivienda se dispuso que el PDU de Huaral y Aucallama vayan juntos y el de Chancay por separado. Para todos los casos es de suponerse que los especialistas contratados realizaron su labor con el acompañamiento del personal técnico de cada Municipio, de modo tal que al final todo quede bien o tal vez con algunas pocas observaciones, no obstante el PDU de Chancay tuvo múltiples observaciones, irregularidades que fueron objeto de cuestionamientos de carácter técnico y que por lo tanto la provincial no pudo someterlo a aprobación en contraste con los de Huaral-Aucallama que no tuvieron problemas, entonces; si se trataba de la misma consultora, qué es lo que pasó en el caso de Chancay, tal vez los técnicos de dicho municipio no acompañaron a los consultores o es que los técnicos chancayanos permitieron que los especialistas caigan en error.
En ese sentido se puede argumentar que los consultores no hicieron bien su trabajo y que se les pagó en vano por elaborar un pésimo PDU o simplemente se dejaron llevar por los técnicos del Municipio portuario llevándolos a cometer la serie de irregularidades que luego fueron observadas por Huaral.
Es decir que no solo las observaciones se dieron en la zona urbana y periférica, también estuvieron centradas en zonas industriales, inaccesibles o impropias. Alguien tendrá que responder ante estas irregularidades aunque podríamos especular que la responsabilidad podría ser de la propia municipalidad chancayana con la finalidad de procurar intereses propios, de no haber sido así no hubiesen contratado nuevamente a una consultora para que levanten las observaciones que impidieron la aprobación de tal herramienta, ahora si el caso no es así entonces debiera responder el Ministerio de Vivienda quien en vano pagó a la Consultora por un trabajo con múltiples irregularidades. Ojalá que, ahora, con el apoyo de los técnicos de la Municipalidad provincial se logre un PDU sin problemas a fin de que su aprobación se dé en el menor tiempo posible. Claro que señalar las observaciones en el PDU de Chancay no cayó bien a las autoridades del vecino distrito y a algunos congresistas que conociendo o no la realidad se enfrascaron en, en algún momento, en exigir al alcalde huaralino a que aprobase el documento plagado de errores… qué bueno que Fernando Cárdenas se mantuvo firme en su decisión de defender a los vecinos de Chancay a fin de que no resulten perjudicados con un PDU de marras que felizmente se está corrigiendo.