Por Carlos Mesías
El cinismo barato y las mentiras descaradas muestran el verdadero rostro del director Juan Díaz Amado, un funcionario que, en lugar de asumir responsabilidades, intenta engañar a la población con discursos de fachada. En un medio digital, el director pretendió desmentir lo revelado por nuestro medio, queriendo dar lecciones de periodismo, cuando lo único que hizo fue mentirle al pueblo.
Pero aquí no hablamos con información malintencionada o inexacta como pretende hacer creer el Hospital San Juan Bautista de Huaral en su comunicado lastimero que emitieron. Nosotros hablamos con documentos y pruebas en mano, fieles a nuestro estilo de investigación y periodismo serio, mostrando la verdad que otros intentan maquillar.
𝗦𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗵𝗲𝗰𝗵𝗼𝘀 𝗿𝗲𝗮𝗹𝗲𝘀
El 19 de septiembre, -un día antes de generarse el escándalo en Huaral-, la pediatra Marianella Stuart Terrones, según la plataforma TuASUSALUD, estuvo programada para laborar en el IPRESS de Villa El Salvador hasta las 8:00 p.m. Sin embargo, de acuerdo con el Certificado Médico N° 2420999, suscrito por el ginecólogo Jorge Luis Yanac Escobar, ese mismo día la doctora habría sido atendida en el Centro Médico Belén de Nazareth, en San Juan de Lurigancho, donde se le otorgaron tres días de descanso médico (19, 20 y 21 de septiembre).
No solo eso: junto al certificado, la doctora presentó la Boleta de Venta N° 1883, emitida el mismo 19 de septiembre, por concepto de “Consulta ginecológica”. Hasta ahí, todo parecer regular. Pero al revisar los horarios aparece la contradicción: el Centro Médico Belén de Nazareth —según la propia programación del ginecólogo Jorge Luis Yanac Escobar— solo atiende de 5:00 p.m. a 7:00 p.m., precisamente cuando la pediatra aún debía encontrarse cumpliendo su turno en el IPRESS de Villa El Salvador hasta las 8:00 p.m.
¿Entonces cómo fue posible, que la doctora Stuart aparezca atendida por el ginecólogo en San Juan de Lurigancho? ¿Acaso salió de su turno en el IPRESS por emergencia o también faltó? ¿O estamos frente a documentos cuestionados?
Lo más grave aún, que de Villa El Salvador, distrito donde se encontraba laborando, hasta San Juan de Lurigancho donde finalmente se atendió, hay más de una hora de traslado. Ni los tiempos, ni los horarios, ni la lógica cuadran. Algo huele mal en este enredo.
Mientras tanto, al día siguiente, el 20 de setiembre en Huaral, no había pediatra para atender a los pacientes. El propio director Díaz Amado admitió que ese día se registraron dos casos pediátricos convulsivos, a los cuales se les atendió y luego, se les comunicó a los familiares que vayan a Chancay, porque en Huaral no había especialista disponible. Una muestra brutal de desidia y abandono.
Sí la jefa del servicio de Pediatría, Dra. Margarita Taype, ya tenía conocimiento de la justificación y de la ausencia de la doctora Stuart, debió asumir la responsabilidad de cubrir este vacío, pero no lo hizo. Prefirió mirar a otro lado. Y el director, zurrándose del escándalo, ordenó emitir un comunicado rechazando la información calificándola de malintencionada y de inexacta. Lo cierto es que un paciente pediátrico estuvo en trauma shock, sin atención de un especialista.
Para rematar, el consejero regional Víctor Hugo Huaccho acudió esa noche al hospital con presencia policial y constató algo vergonzoso: médicos durmiendo en plena guardia a quienes los tuvo que sacar de las camas y con una programación desastrosa que deja a niños abandonados.
Aquí estamos ante una irresponsabilidad que roza con lo criminal. Dos pediatras estaban de vacaciones al mismo tiempo, según el Rol del Mes de Setiembre. Uno todo el mes y otro por 15 días, dejando solo un médico nombrado para cubrir un área tan vital y necesaria. ¿Qué pretende el denunciado director Díaz Amado? ¿Esperar que muera un niño para recién actuar?
Central de Noticias no se arrodilla frente a ningún burócrata, ni acepta lecciones de quien se burla de la salud del pueblo. Aquí mostramos la verdad, con documentos, con nombres y con responsables. En este caso, la indolencia y el presunto encubrimiento tendrían nombre y rostro: Juan Díaz Amado y Margarita Taype.
La población merece saberlo. Y no vamos a callar.
Nota: Después informaremos como se elaborarían los roles de Guardia. Eso generará más que un escándalo en el hospital.
Redacción: 𝗖𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗡𝗼𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮𝘀



