En Huaura la gestión se mide con hechos, no con discursos. El alcalde Santiago Cano la Rosa ha ejecutado S/ 1 millón 840 mil 671 en acciones directas de seguridad ciudadana, alcanzando un avance del 92.4% en la Meta 30: Reducción de Delitos y Faltas, mientras que la gobernadora regional Rosa Vásquez Cuadrado apenas destinó S/ 20 mil soles para las nueve provincias de la Región Lima. Sí, veinte mil soles para toda una región. Una cifra irrisoria que evidencia la irresponsabilidad y el desinterés absoluto de su gestión frente al crimen y la inseguridad.
El reporte oficial de ejecución presupuestal 2025 deja sin argumentos a la llamada “prensa amiga” del gobierno regional, que insiste en maquillar cifras. Los números son contundentes: mientras Huaura avanza con 11 camionetas operativas, 6 motos, 40 chalecos antibalas, 92 cámaras de videovigilancia, tres casetas de seguridad (Atalaya, Manzabares y Víctor Raúl) y una próxima en Ciudad Satélite, el Gobierno Regional apenas figura con un gasto simbólico de 20 mil soles en un expediente que nunca se concretó.
El contraste no solo es técnico, es moral. Mientras Cano apuesta por una seguridad moderna, con inversión real y resultados palpables, Rosa Vásquez sigue gobernando desde la indiferencia, amparada por una red mediática pagada que oculta su fracaso en materia de seguridad pública. La verdad hoy se impone con documentos oficiales: Huaura ejecuta, protege y avanza; el Gobierno Regional de Lima miente, oculta y se estanca.
En un contexto de creciente delincuencia, lo ocurrido con la Meta 30 roza el escándalo: 20 mil soles para toda la región no es gestión, es negligencia, y podría configurar incluso una omisión dolosa del deber de proteger a la ciudadanía. En cambio, Huaura se consolida como la única provincia con una política de seguridad ciudadana activa, descentralizada y con resultados comprobables.
Fuente: Gilber Macedo
