Este viernes 12, el Colegio de Abogados de Huaura llevará a cabo sus elecciones para renovar la directiva institucional; sin embargo, el proceso ya viene generando malestar entre los más de 2 mil abogados inscritos, especialmente aquellos pertenecientes a las provincias de Barranca y Huaral, quienes se verán directamente afectados por la habilitación de una única mesa de votación en la ciudad de Huacho.
La medida —calificada por varios profesionales como excluyente e injustificada— anticipa un alto índice de ausentismo, particularmente entre los agremiados que laboran hasta altas horas de la tarde o que, por la distancia, no podrán desplazarse a tiempo hasta la sede central. El resultado: una votación que podría no reflejar el verdadero sentir de la mayoría.
Diversos colegiados advierten que la legitimidad del proceso quedará en entredicho, pues quien resulte ganador no necesariamente contará con el respaldo real de la comunidad jurídica, sino de un reducido grupo que pueda asistir. Esto cobra especial relevancia en un contexto donde parte de la membresía demanda cambios profundos y mayor transparencia en la conducción institucional.
La crítica se intensifica al conocerse que uno de los asesores de la actual directiva estaría participando “camuflado” en una de las listas, lo que aviva las sospechas y refuerza la percepción de que estas elecciones podrían ser aprovechadas para dar continuidad a un estilo de gestión cuestionado.
A pocas horas de la jornada electoral, la preocupación persiste: abogados de Barranca y Huaral —que conforman una porción significativa del padrón— quedarían prácticamente sin voz en un proceso que debería ser participativo, representativo y democrático.
La pregunta queda en el aire:
¿Podrá hablarse de una elección legítima cuando cientos de agremiados ni siquiera podrán llegar a votar?