La indignación ciudadana ha llegado al límite. Mientras en todo el país se avanza —con normas, políticas públicas y jurisprudencia— hacia la restricción del uso de pirotécnicos por ser un peligro para la salud, la tranquilidad y el medio ambiente, en Chancay la Municipalidad parece vivir en otro planeta.
La Ordenanza Municipal N° 016-2024-MDCH, aprobada el 10 de diciembre de 2024, bajo la gestión del alcalde Juan Álvarez Andrade y su cuerpo de regidores, no solo es un retroceso: es un desastre normativo, una burla a las víctimas de contaminación sonora, a los niños con TEA, a los adultos mayores, a los animales domésticos y a cualquier ciudadano que tenga derecho a vivir en paz.
Mientras otras municipalidades del Perú han prohibido el uso de pirotécnicos basándose en las facultades que les otorga la Ley Orgánica de Municipalidades, en Chancay la Ordenanza 016-2024-MDCH no prohíbe nada. Al contrario: habilita espacios públicos para detonar explosivos, legitimando el ruido, la contaminación y el riesgo.
El Estado debe garantizar entornos libres de estímulos que afecten la salud sensorial de las personas con TEA. Los pirotécnicos —ruido explosivo, repentino y traumático— están en la lista de estímulos más dañinos, Chancay ignora esta ley por completo.
LA ORDENANZA Nº 016-2024-MDCH: MAS PARECE UNA NORMA HECHA A FAVOR DE LOS COMERCIANTES DE PIROTÉCNIA.
De manera increíble ,el Artículo Nº 6 de la Ordenanza en cuestión, define a los lugares permitidos para el uso de artefactos pirotécnicos, siendo los siguientes : plazas, estadios, boulevares, losas deportivas, etc. ,es decir ,increíblemente se autoriza para reventar estos artefactos en Espacios públicos donde convergen familias, mascotas, ancianos, niños y personas vulnerables.
El Artículo Nº 9, permite a la municipalidad de Chancay, la determinación de zonas de comercio de pirotecnia, demostrando que el foco de esta ordenanza no es la salud pública, sino el negocio.
Mientras los vecinos reclaman paz, tranquilidad y un ambiente sano, la municipalidad parece preocuparse por que el mercado pirotécnico no se vea afectado.
Las autoridades tienen la obligación moral y legal de proteger la integridad física, la salud y la tranquilidad de los ciudadanos. Sin embargo, esta ordenanza demuestra una alarmante desconexión entre la gestión municipal y la realidad social de Chancay.
Es por ello que la ciudadanía Chancayana demanda que la Ordenanza Nº 016-2024-MDCH sea Derogada en su totalidad, o en su defecto, modificada para establecer la PROHIBICIÓN ABSOLUTA del uso de pirotécnicos ruidosos en Chancay.
Si otros municipios han podido hacerlo, Chancay también puede.
Lo que falta no es ley. Lo que falta es voluntad política y un poco de empatía con el pueblo que confió en Juan Álvarez Andrade y en su cuerpo de regidores.
Fuente: RADIO TV Digital-RTD





