Por Dante Pacheco
Se avecina una gran tormenta en el hospital San Juan Bautista de Huaral, todo ello porque desde la región se toman decisiones controversiales y que no se condicen con lo que el sector salud requiere a nivel de instituciones, como el hecho de desconocer las propuestas de los trabajadores respecto a designar cargos de confianza.
De la renuncia del Dr. Juan Diaz Amado con las intenciones de candidatear a la alcaldía provincial, los trascendidos dan por hecho de que la gobernadora, a través de la DIRESA estaría enviando como reemplazo a un funcionario foráneo, que no conocería la realidad de Huaral y del propio nosocomio, pero que goza de toda la confianza de Rosa Vásquez y particularmente de su esposo-don Ramón-a fin de que el que viene, acompañado de otros funcionarios para ocupar cargos administrativos y logísticos, puedan ser fácilmente manipulables para los intereses de la -gran vecindad-. Ello implicaría desconocer el acuerdo de los trabajadores agrupados en el sindicato respectivo en su última asamblea en el sentido de que el nuevo director sea elegido del propio personal profesional del hospital huaralino, incluyendo a los demás funcionarios de confianza.
Todo parece indicar que la imposición vertical sería un hecho, por lo que los trabajadores, afiliados y no al sindicato tomarán medidas drásticas para evitar que sigan atentando contra la salud de nuestra población. Como es de conocimiento de propios y extraños, el hospital de Huaral entró en desgracia cuando se nombró a Juan Diaz como director, un personaje que no estuvo a la altura de la circunstancia, que su incapacidad fue notoria y que su actitud servil en favor de la gran vecindad ha sido vergonzosa e indignante pues es en este nefasto periodo cuando se ha calificado a nuestro nosocomio como el peor de la región y es en ese sentido que los trabajadores desean que no se traiga funcionarios foráneos y que por el contrario se elija al mejor de los que hoy están laborando en esta institución. Ojalá que no prevalezca la ambición de doña Rosa Vásquez ni de don Ramón, los huaralinos no podemos seguir aceptando mayores desgracias en contra de nuestro hospital y de los miles de pacientes que están siendo perjudicados.