Por Pepe Ramos
Cómo diría Martha Hildebrandt, porque somos tan huachafos, porque nos gusta tanto usar eufemismos, porque no decimos las cosas por su nombre.
Javier Alvarado fue condenado a pena privativa de la libertad, en tres instancias, la Corte Suprema confirmó la sentencia en última y definitiva instancia, por eso estuvo prófugo de la justicia.
La defensa de Javier Alvarado, a través de un Habeas Corpus, logró que el TC declarara nula la sentencia del Poder Judicial.
Ese mismo Tribunal Constitucional, nombrado por la mafia congresal, ordenó un nuevo proceso que, obviamente, tiene que cumplirse, no es, como dicen sus ayayeros, que fue absuelto, eso es imposible, ya que no le corresponde al TC pronunciarse sobre la inocencia o la responsabilidad penal de Javier Alvarado.
Lo que debe quedar claro es que Renovación Popular, que lidera Rafael López Aliaga, le ha dado la mano en el TC, ya que ellos pusieron a los nuevos integrantes del Tribunal Constitucional.
La prueba irrefutable del apoyo de “Porky” ante el TC, es el hecho de que Javier Alvarado, vaya como senador por Renovación Popular, por la Región Lima, ya que la estrategia de la mafia que nos gobierna es copar el Senado.
Javier Alvarado postula para el Senado, porque sabe que puede blindarse, conseguir inmunidad y escaparse de una condena que pende sobre su cabeza como una espada de Damocles.
He querido aclarar este punto, para que el pueblo emita un voto informado y evitar que la mafia nos siga gobernando.