Almirantes capitularon defensa del mar de Grau entregándolo al Estado chino

Por Gregory Paredes

…»En la portada la fotografía del Almirante (r) Carlos Tejada Mera ex comandante General de la Marina que durante su comando la entidad estatal Marina de Guerra del Perú el 2012-14 aprobó técnicamente un decreto legislativo y su reglamento impulsado por Humala presidente del Perú y Cateriano como ministro de Defensa que le quitaba prerrogativas a la Autoridad Portuaria Nacional (APN) en la entrega de mar territorial y franja ribereña en la ejecución de proyectos portuarios,

las normas fueron promulgadas 2012 y su reglamento el 2014 y desde allí la Marina de Guerra empezó su etapa comercial administrando evaluando y beneficiando a empresas privadas la cesión del Mar de GRAU entre los primeros privilegiados fue el proyecto portuario en Chancay de almirantes en retiro quienes formaron su empresa el año 2011 con 30 mil soles de capital sin ninguna experiencia ni infraestructura portuaria para construir un puerto ni solvencia económica,

pero al final hicieron el negocio de su vida con el Megapuerto de Chancay construido por los chinos tras inyectable el 2019 luego de transar en foro económico en Davos suiza US$ 225 millones de dólares a cambio de la titularidad y control del proyecto en Chancay que el estado peruano le dio a la empresa peruana que nunca habría podido construir dicha infraestructura de gran dimensión»…

…»Pero antes después de pasar a retiro el 2015 el Almirante Carlos Tejada se convirtió en Gerente General del Megapuerto Chancay gestionando ante la Marina de Guerra que se le otorgue mar territorial para su proyecto portuario sin que se haga una evaluación sobre las implicancias a la seguridad nacional como lo exige la ley que el mismo Tejada dio visto bueno previo a su promulgación y a pesar que el cómo ex Jefe de la Marina conoce que el mar de GRAU es un recurso estratégico nacional y, haberle entregado un recurso estratégico a extranjeros sin previa evaluación atenta contra la seguridad y soberanía nacional, hecho probado con documento ante la intervención de la Comisión de Defensa del Congreso de la República que ha establecido el hecho como «preocupante» en la Geopolítica Mundial que coloca al Perú sin ser dueño de nada entre la caldera de la discrepancia China-EEUU con probable conflicto en la bahía de Chancay».

Comandante (r)

Gregory Paredes Saavedra

Armada Peruana

La Capitulación de los «Guardianes del Mar»:

Chancay y la Entrega de la Soberanía

(Fuente Portal Argos Pex / peruanos en el Exterior / 13-02-2026)

Resulta una ironía trágica y una afrenta a la historia naval del Perú que aquellos que juraron defender la integridad del territorio nacional sean los mismos que, desde las sombras de los directorios y las consultorías, han facilitado el desembarque de un control extranjero sin precedentes sobre nuestras costas.

La situación del Megapuerto de Chancay no es solo un «negocio portuario»; es una cesión estratégica de soberanía ejecutada bajo la complacencia de ex altos mandos de la Marina que parecen haber olvidado que su uniforme no se alquila.

1. EL UNIFORME AL SERVICIO DEL CAPITAL CHINO. –

Es imperativo señalar la responsabilidad de aquellos ex comandantes generales que, tras colgar los galones, pasaron rápidamente a formar parte de las filas de influencia de Cosco Shipping o de los grupos empresariales que impulsaron este proyecto.

La Puerta Giratoria: El paso de la comandancia a la consultoría privada para empresas estatales chinas no es solo una falta de ética; es una señal de que la visión estratégica de la Marina fue capturada por intereses económicos mucho antes de que se pusiera la primera piedra.

Silencio Cómplice: Mientras el mundo advierte sobre el control logístico y de inteligencia que China ejerce a través de sus puertos, estos almirantes han guardado un silencio sospechoso sobre la seguridad en la región ya que como estrategas de la guerra del más alto nivel en el país lo deben conocer no por algo conforman el Consejo Consultivo de la Marina;

pero al parecer han servido de relacionistas públicos para un proyecto que deja al Perú como un simple peón en el tablero expansionista de Pekín.

Si antes el mundo miraba con recelo la influencia estadounidense, hoy la realidad nos golpea con una China que ha dejado caer su máscara de «cooperación pacífica» imponiendo condiciones al Estado Peruano vulnerando su soberanía.

2.- EXPANSIONISMO SIN DISFRAZ:

El afán de control global de China no busca amigos, sino dependientes. Al entregarle la exclusividad y el control total de un puerto de aguas profundas a una empresa del Partido Comunista Chino, estos ex mandos han permitido que una potencia extranjera tenga la llave de nuestra principal puerta de salida al mundo.

Riesgo Geopolítico: Han puesto al Perú en el centro de un conflicto de potencias, convirtiendo una zona de desarrollo en un objetivo militar potencial. Esto no es visión de futuro; es una irresponsabilidad geopolítica de dimensiones históricas.

3. LA TRAICIÓN A LA MISIÓN CONSTITUCIONAL

La Marina de Guerra del Perú nació para proteger el Mar de Grau, no para administrar su entrega en cómodas cuotas.

«No se puede hablar de soberanía cuando un enclave extranjero opera con leyes propias, exclusividad forzada y sin una fiscalización estatal real, todo esto avalado por Almirantes quienes debieron por antonomasia ser los primeros en dar la voz de alerta»

La historia será implacable con aquellos almirantes que prefirieron el beneficio del «negociado oscuro» sobre el deber sagrado de salvaguardar el destino del país. La careta de China se ha caído, pero también la de aquellos que, desde sus despachos, le abrieron la puerta de casa a cambio de su propio beneficio.

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