Los 10,401 locales ubicados en territorio nacional donde el próximo 12 de abril deberán votar más de 26 millones de ciudadanos han sido inspeccionados por personal de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) con el fin de verificar el estado en que se encuentran. Ese día, otras 211 instalaciones situadas fuera del país servirán como locales de votación para los electores que viven en el extranjero y –tanto los locales como el conjunto del proceso– están a cargo de las oficinas consulares del Estado peruano.
Desde el 29 de enero, los locales distribuidos a lo largo del Perú fueron visitados por los coordinadores distritales de las oficinas descentralizadas de procesos electorales (ODPE). La mayor parte de las edificaciones pertenecen a instituciones educativas públicas y privadas que ceden su uso a la ONPE, en calidad de préstamo, con el propósito de que los adecúe y deje listos para el desarrollo de la jornada electoral.

Durante la inspección, el personal de la ONPE examina distintas características de los recintos: las puertas de acceso, los servicios higiénicos, los círculos de seguridad en los patios, si cuenta con cerco perimétrico y con servicios de agua y energía eléctrica. Se pone especial énfasis en el estado de las aulas: paredes, techos, pisos, puertas, ventanas, cantidad de tomacorrientes, interruptores y luminarias. Se utiliza un formulario para consignar los datos y se adjunta un croquis del local de votación.
En el caso de que se encuentren deficiencias en la infraestructura o el local se encuentre en refacción o remodelación, se evalúa si está apto para la instalación de mesas de sufragio. Si se considera que no lo está, las mesas de sufragio que iban a instalarse ahí son reasignadas a otro local de votación.
Como los locales de votación disponibles y en buenas condiciones varían de un proceso a otro, se requiere que los ciudadanos revisen con anticipación dónde les tocará sufragar. La ONPE, además de considerar los criterios técnicos relacionados con los espacios de votación, se ocupa de su seguridad. En cada circunscripción, coordina con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú para que se encarguen del resguardo de locales y sedes electorales.